El presidente de Ecuador, Rafael Correa, dijo hoy a su homólogo indonesio, Susilo Bambang Yudhoyono, que espera que ambos países profundicen sus relaciones en áreas como comercio, cooperación y transferencia tecnológica, en un encuentro en Quito en el que también abordó la crisis política en Paraguay.

Yudhoyono llegó ayer a Quito, procedente de la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible Rio+20, y hoy participó en la ceremonia de colocación de una ofrenda floral ante el Monumento de los Héroes de la Independencia, antes de trasladarse al Palacio Presidencial.

Los dos mandatarios se reunieron con algunos asesores en el despacho Protocolar, donde Correa trató el tema de Paraguay, donde el viernes el Senado destituyó al presidente Fernando Lugo y el vicepresidente del país, Federico Franco, asumió la jefatura de Estado.

"Son cosas que creíamos superadas en nuestra América Latina, pero tratan algunos grupos de que sigan ocurriendo", dijo Correa, quien ayer calificó como un "golpe ilegítimo" la destitución de Lugo y dijo que no reconocerá a ningún otro presidente de Paraguay.

El mandatario ecuatoriano le explicó a su homólogo indonesio que el canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, no participaba en la reunión porque estaba en Asunción con un grupo de ministros de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) "para interceder en la crisis".

Susilo Bambang Yudhoyono, quien no se manifestó sobre ese tema, dijo esperar que su visita a Ecuador refuerce las relaciones entre ambos países.

"Estamos muy felices por estar aquí", dijo el presidente, que está acompañado por su esposa y por ministros.

Correa apuntó que los vínculos entre las dos naciones se incrementaron tras su visita a Indonesia en 2007, pero dijo que "falta mucho por hacer", en áreas como comercio, cooperación y transferencia tecnológica.

Está previsto que los dos mandatarios den una rueda de prensa conjunta tras una reunión "ampliada", en la que participan sus ministros en el Palacio de Carondelet, la sede presidencial.

Posteriormente Yudhoyono será declarado huésped ilustre de Quito en un acto en el que el alcalde, Augusto Barrera, le entregará las llaves de la ciudad.

Su visita a Ecuador se engloba dentro de una gira que ha realizado estos últimos días por Latinoamérica.

Del 17 al 19 de junio estuvo en Los Cabos (México) para participar en la Cumbre del G20 y después asistió a la Cumbre de Río+20 en Brasil.