El presidente sirio, Bachar al Asad, aprobó hoy la formación del nuevo Gobierno presidido por Riad Hiyab, en el que estarán incluidas figuras de la oposición interna y que incluirá un nuevo Ministerio para la Reconciliación Nacional.

El líder del Partido Social Nacionalista Sirio, Ali Haidar, ocupará la nueva cartera, mientras que el también opositor y presidente del Frente Popular para el Cambio y la Liberación, Qadri Yamil, será viceprimer ministro para Asuntos Económicos y ministro de Comercio.

Los opositores incluidos en el gobierno forman parte de la llamada "oposición interna" y dirigen formaciones toleradas por el régimen y que abogan por una reforma de sus estructuras comandada por Al Asad.

Al Asad nombró el pasado 6 de junio a Hiyab, anterior ministro de Agricultura, como nuevo jefe del Ejecutivo en sustitución de Adel Safar, en la segunda remodelación gubernamental que acomete desde el estallido de las protestas contra el régimen en marzo de 2011.

En el nuevo Ejecutivo cobran peso dos firmes aliados de Al Asad, el ministro de Exteriores, Walid al Mualem, y el ministro de Defensa, Daud Rajha, que pasan a ser también viceprimeros ministros.

Mientras, el ministro del Interior, Ibrahim Shaar, se mantiene en el puesto, y habrá relevo en el Ministerio de Información, donde Omran Zubi sustituye a Adnan Mahmud.

Nacido en 1966 en Deir al Zur, en el este del país, el nuevo primer ministro fue nombrado titular de Agricultura del Gabinete de Safar el 14 de abril 2011.

Hiyab es doctor en Ingeniería Agrícola y fue secretario general del partido gubernamental Al Baaz en su localidad natal entre 2004 y 2008.

Desde esa fecha hasta febrero del 2011, fue gobernador de la provincia de Quneitra, en el suroeste, y posteriormente gobernador de Latakia, en el oeste, cargo que ocupó hasta que fue nombrado ministro de Agricultura.

La designación de un nuevo primer ministro se produjo tras la celebración de elecciones legislativas el pasado 7 de mayo, de las que salió un Parlamento con mayoría de la coalición a la que pertenece Al Baaz.

Esos comicios fueron parte de las reformas prometidas por el régimen, entre ellas la aprobación en referéndum de una nueva Constitución, que fueron encargadas al anterior Ejecutivo de Safar para poner en marcha y aplacar así las revueltas populares.