La figura de Abraham Lincoln regresa hoy a la gran pantalla como un valiente cazavampiros en un ambicioso filme en 3D dirigido por Timur Bekmambetov y producido por Tim Burton, quien no ve nada raro en convertir al decimosexto presidente estadounidense en el mayor enemigo de los congéneres de Drácula.

"Recuerdo ver imágenes de Lincoln que muestran a un personaje como embrujado que bien podría estar cazando vampiros por las noches, así que la historia tiene cierto sentido", aseguró Burton en una entrevista con Efe en Nueva York durante la promoción de "Abraham Lincoln: Vampire Hunter", que hoy se estrena en EEUU.

El cineasta reconoce que la premisa de la cinta roza lo absurdo: un Lincoln atormentado por la muerte de su madre a manos de un vampiro dedica su vida, además de a la política, a perseguir a una estirpe que domina el sur del país, donde se alimenta de esclavos, y cuyas ansias de dominio detonan la Guerra Civil (1861-1865).

Armado tan solo con un hacha, el llamado "Gran Emancipador" de los esclavos negros en EEUU aparece en la pantalla como un superhéroe en toda regla, capaz de cortar la cabeza de cuanto vampiro se le ponga delante, primero por ansias de venganza y después en aras del bien común del país y la humanidad.

"Me encanta el proyecto porque presentamos a Abraham Lincoln convertido en un superhéroe", dijo el creador de uno de los universos fantásticos más genuinos de Hollywood, quien no dudó ni un solo momento en involucrarse como productor en la cinta, basada en una novela homónima del escritor norteamericano Seth Grahame-Smith.

Burton se enteró de la existencia del libro incluso antes de que el autor lo completara y enseguida tuvo claro que merecía ser llevado al cine.

"Yo solía ver películas de terror, raras, japonesas, con cosas extrañas... Sabía que este iba a ser un filme de los que querría ver", dijo el director de cintas tan conocidas como "Beetlejuice" (1988), "Edward Scissorhands" (1990) o "Big Fish" (2003).

Además, el filme incluye unos de los personajes favoritos de Burton, los vampiros: "Son unos monstruos muy interesantes, porque tienen una imagen poderosa, simbólica, que te deja explicar una película de un millón de maneras diferentes", explicó a Efe.

Este año parece ser el de los vampiros para Burton, después de estrenar la adaptación al cine de la serie "Dark Shadows", protagonizada por su actor fetiche, Johnny Depp, y ahora con su participación en "Abraham Lincoln: Vampire Hunter".

"Veo películas de vampiros desde que era pequeño y, aunque ahora parece que estén moda, para mí es algo que nunca lo ha dejado de estar, algo con lo que disfruto", dijo Burton, que ultima también el estreno en octubre como director de la cinta de animación "Frankenweeenie", una versión canina y animada de Frankenstein.

Y es que Burton reparte su amor entre los vampiros y Frankenstein, dos de sus figuras predilectas, a las que ama "bastante por igual".

Timur Bekmambetov ("Wanted") fue el elegido por Burton para capitanear "Abraham Lincoln: Vampire Hunter", un proyecto que el realizador ruso-kazajo definió en declaraciones a Efe como "una idea bastante loca, que era muy fácil hacerla como tonta o estúpida", por lo que el mayor desafío fue "encontrar el tono adecuado".

El resultado es una película que mezcla varios géneros, desde la comedia romántica hasta el cine fantástico, pasando por el histórico, pero con una buena dosis de acción, ayudada en gran medida por la tecnología 3D sin la que Bekmambetov no hubiera aceptado el proyecto.

"Si me gustó tener que situar la acción en el siglo XIX fue por las tres dimensiones. Era la única manera de hacer la película emocionante", explicó el director.

La cinta cuenta como protagonista principal con un bastante desconocido Benjamin Walker, elegido precisamente por no ser famoso.

"El concepto es tan loco y absurdo, que no hubiera funcionado con una estrella de Hollywood. El público no lo hubiera creído ni por un segundo. Necesitábamos a alguien como Ben, para que desapareciera dentro del papel y convencernos de que era Lincoln", explicó a Efe Seth Grahame-Smith, creador de la novela y guionista del filme.

El mayor desafío para Walker fue hacer "un Lincoln creíble, lograr que la broma se quede en el título y se convierta en una película respetable", dijo a Efe el actor, para quien Lincoln es "uno de los mayores héroes estadounidenses de todos los tiempos. No hay nada malo -aseguró- en verlo patear ahora algunos traseros".

La película, en la que también participan Dominic Cooper, Mary Elizabeth Winstead y Rufus Sewell, llega a Chile el 7 de julio, mientras que se estrenará en América Latina a lo largo de agosto, mes en el que también aparecerá en España, concretamente el día 31.

David Valenzuela