La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, declaró hoy su "total satisfacción" con el resultado de la conferencia Río+20 y aseguró que los acuerdos mínimos establecidos en el documento final deben ser vistos como "un punto de partida".

Poco antes de la clausura de la conferencia que congregó en Río de Janeiro a un centenar de mandatarios y delegados de 193 países, la anfitriona de la cita aseguró en una rueda de prensa que ha sido "construido un punto de partida, a partir del cual ahora será necesario avanzar".

Rousseff dijo respetar las críticas de los movimientos sociales a la poca "ambición" del documento y a la supresión de los puntos más conflictivos, como la propuesta de los países menos desarrollados para la creación de un fondo de 30.000 millones de dólares anuales para financiar el desarrollo sostenible.

No obstante, apuntó que "fue una conferencia entre 193 países soberanos", en la cual "nadie puede imponer" opiniones.

"En el pasado el mundo era bipolar y los países se dividían entre dos concepciones. Luego vino el pensamiento único con su imposición y ahora vivimos una circunstancia histórica con el multilateralismo, que intenta construir consensos políticos", señaló.

En respuesta a las críticas, indicó además que si la cumbre de la Río+20 hubiera reunido a 193 movimientos sociales, y no 193 países "soberanos", también "haría sido casi imposible tener consenso".

Sobre la eliminación de la propuesta para la creación de un fondo multilateral para el desarrollo sostenible, dijo que sobre todo los países más desarrollados "no querían" aceptarlo, por lo que "habrá que insistir más adelante" en ese tema, pues es "fundamental" que se "introduzca ese debate".

Entre los puntos sobresalientes del documento final de la Río+20, Rousseff citó que la Cumbre aprobó la creación de un nuevo indicador de riqueza que supere las limitaciones del PIB e incluya datos sociales y ambientales, entre otros, para medir la riqueza de los países.

Según la presidenta, en líneas generales la Río+20 supone "un gran paso al frente" que la deja "extremadamente satisfecha" y que sienta las bases para la construcción de un modelo que permita hacer realidad los tres pilares del desarrollo sostenible: "crecer, incluir y proteger".