La localidad de Deerfield Beach, al norte de Miami, es la tercera ciudad de Florida que prohíbe la venta de marihuana sintética, comercializada en la calle con nombres tan llamativos como "Spice", "K2" y "Mr. Nice Guy".

La prohibición ya ha entrado en vigor, según confirmaron hoy las autoridades, que detallaron que los comisionados de esa ciudad apoyaron el veto de forma unánime.

Con ella se penaliza la venta o exposición de "material de plantas aromáticas que se distribuya en forma de hoja, polvo o en placas que puedan ser desmenuzadas y se pueda colocar en una pipa o cigarrillo para inhalar".

Este tipo de substancia se adquiría hasta ahora legalmente en gasolineras y otros establecimientos como Seven Eleven donde se vende como una mezcla de hierbas para incienso.

Fumada, según los expertos, la marihuana sintética puede producir alucinaciones, náuseas, aceleración cardíaca, ansiedad y, en casos extremos, la muerte.

Las otras dos ciudades del sur de Florida que ya han aprobado una ordenanza que prohíbe la venta de marihuana sintética son Sweetwater, en el condado de Miami-Dade, y Sunrise, en el condado de Broward.