El creador de "The West Wing" y ganador de un Óscar por el guión de "The Social Network", Aaron Sorkin, se mete entre los bastidores del periodismo en "The Newsroom", su nuevo proyecto para la pequeña pantalla escrito como un homenaje a la profesión del informador.

La serie, que se estrena el domingo en el canal de cable HBO en EE.UU. y en septiembre en Canal+ en España, consta de 10 capítulos de una hora en la que los reporteros de ficción de un informativo de televisión lidian con noticias reales como el tsunami en Japón, el vertido el golfo de México o el drama migratorio.

"Honestamente, el programa está pensado como una carta de amor a lo que hacéis", dijo Sorkin a los periodistas que asistieron el miércoles en Los Ángeles al encuentro con la prensa convocados con motivo del lanzamiento de "The Newsroom".

Sorkin confronta en la serie la fe en que el periodismo puede cambiar el mundo como cronista objetivo de los hechos con la necesidad de los canales de televisión de mantener su audiencia y entretener, aunque eso vaya en detrimento de la calidad informativa.

Asimismo establece una equivalencia entre la figura del reportero idealista, que encarna la productora MacKenzie McHale (Emily Mortimer), con el personaje de Don Quijote porque en ambos casos su gesta es "una locura".

A pesar de esas implicaciones, el creador de la serie insistió en que "The Newsroom" no pretende reflejar una opinión sobre cómo se hacen las noticias, ni dar lecciones a nadie.

"Puede que yo esté loco, pero no intento cambiar el mundo con una serie de televisión. Soy un profesional del entretenimiento, un escritor de ficción, el programa es para divertir. No soy un activista", afirmó.

La visión más cínica de la profesión periodística recae sobre los hombros del veterano presentador Will McAvoy (Jeff Daniels) que tras años en una posición acomodada gracias a su habilidad para evitar polémicas, se ve empujado a tomar riegos influido por McHale, quien se incorpora a su programa tras volver de la guerra de Afganistán.

Las dos personalidades colisionan en la redacción donde reviven tensiones sentimentales del pasado.

Las reacciones de periodistas en EE.UU. respecto a la serie y cómo esta refleja su trabajo se han polarizado, según apuntó el propio Sorkin, que explicó que algunos famosos informadores de televisión se emocionaron al entender que se mostraba al periodista como "héroe", mientras que para otros la imagen era de "villano".

Más allá de ese debate, la crítica se ha mostrado poco complaciente por el admirado Sorkin, considerado uno de los guionistas actuales más sobresalientes del cine y la televisión.

Los críticos de Los Angeles Times y The New Yorker coincidieron en que "The Newsroom" promete más de lo que luego ofrece y, a pesar de un buen arranque, la serie va decayendo en interés según avanza.

Una de las acusaciones que se vierten contra el programa es que está cargado de opiniones políticas, que se atribuyen a las de Sorkin, algo que se deja sentir desde los primeros minutos de la serie que comienza con un discurso de Will McAvoy en el que se afirma que Estados Unidos "ya no es el mejor país del mundo".

The Hollywood Reporter consideró que "The Newsroom" sí mantiene los elementos adictivos que hicieron funcionar a "The West Wing" o "Sports Night", aunque para Los Angeles Times los largos diálogos habituales en su obra se convierten en sermones carentes de matices.

Jeff Daniels aseguró que el rodaje de la serie fue agotador y muy exigente ya que tuvieron que aprenderse "no montañas, sino cordilleras de diálogos" sin tiempo para ensayos, pero la experiencia le ha hecho "apreciar" el trabajo de los periodistas e incluso cambiar la forma de informarse.

Daniels comentó que antes solía ver los informativos de televisión de MSNBC y que tras "The Newsroom", que curiosamente trata sobre un noticiero de la pequeña pantalla, ha comenzado a leer noticias en internet y prestar más atención a los diarios de papel.

"Creo que estamos desconectados, ciertamente en EE.UU., sobre las cosas que pasan", señaló Daniels quien rechazó la idea de que la audiencia fuera "estúpida", aunque consideró que la gente "no está informada".

Fernando Mexía