El primer ministro italiano, Mario Monti, ha defendido las ayudas a la banca española sin que el Gobierno de Madrid se vea obligado a solicitar formalmente que España se cobije bajo el paraguas de rescate de la Unión Europea.

"Estoy muy a favor de esa medida", señala Monti en declaraciones que publica hoy el rotativo Süddeutsche Zeitung, en las que comenta que "con el instrumento usado hasta ahora se disparaba contra dos gorriones cuando solo había que darle a uno. Pero es necesario que uno quede arriba para apoyar al otro y evitar que ambos caigan".

Monti señala que "los problemas de los sistemas bancarios de algunos países se encuentran inseparablemente ligados a los respectivos déficit estatales. Europa respalda ahora a esos sistemas bancarios".

"Ese apoyo funcionaba hasta ahora a través de los estados, pero al ayudar a los bancos se dificultaba la situación de los estados, ya que muchos institutos cuentan con mucha deuda pública, lo que ponía en marcha una desagradable espiral".

Con vistas a la reunión de hoy en Roma con sus colegas de Alemania, Francia y España y la cumbre de la UE la semana próxima, Monti reclama "perspectivas a medio plazo de un reforzamiento de la integración europea, para que los ciudadanos de Europa sepan hacia donde marchan".

"Los mercados deben ser convencidos de que crece la voluntad de hacer el euro indisoluble e irrevocable, aunque eso no será suficiente. Hacen falta medidas comunes aplicables dentro del actual marco de los tratados e instituciones para que la zona del euro tenga mas estabilidad financiera", explica Monti.

Agrega que eso será posible "mediante una gran unificación del sistema bancario" y con "una institución de control", así como "con nuevos mecanismos capaces de apoyar a los países que han aplicado seriamente las condiciones de la disciplina fiscal y las reformas estructurales, las reglas de la UE".

"Las han aplicado y ven como eso no es suficientemente reconocido por los mercados", señala el primer ministro italiano en clara referencia a España, aunque reconoce que "a veces hace falta tiempo para que los mercados hagan una valoración correcta".

Comenta que "hemos vivido como tras la introducción del euro nos hemos dormido ocho o nueve años y los tipos han permitido con frecuencia a los políticos dormirse. Ahora estamos en una fase de insomnio y confusión".

"El anterior estado ha impedido decisiones correctas porque daba la impresión de que no era necesaria medida alguna. Por el mismo motivo, el alboroto en los mercados parece restar valor para tomar buenas decisiones", dice Monti, quien asegura además que su país no necesitará ayudas de Europa para superar la crisis.