El ministro de Economía Luis de Guindos aseguró el viernes que España prefiere que el fondo europeo de rescate para su problemático sector bancario inyecte el dinero directamente a los bancos y no se canalice a través del Estado para evitar la acumulación de más deuda.

"Actualmente no existe ningún instrumento para inyectar capital directamente a los bancos", dijo De Guindos en Luxemburgo tras una reunión con sus colegas europeos. "Pero el proceso de la unión bancaria (europea) se ha puesto en marcha y lo que supone fundamentalmente es una mayor cooperación desde el punto vista de supervisión, un esquema de fondo de garantía de depósitos para el conjunto de la zona euro e instrumentos de capitalización y resolución bancaria".

Agregó que "ahí se puede establecer esta posibilidad de inyección directa de capital (a los bancos), que es algo que no está disponible pero puede estarlo en un futuro no muy lejano".

De Guindos se refirió a esta posibilidad un día después de la publicación de dos auditorías que cifraron en hasta 62.000 millones de euros (unos 78.000 millones de dólares) el rescate que podría necesitar la banca española para sanearse.

El titular de Economía confirmó que el próximo lunes España pedirá formalmente a Europa la asistencia financiera, pero precisó que no se solicitará una cantidad concreta hasta que se definan los mecanismos y condiciones del préstamo el 9 de julio.

En ese sentido, De Guindos subrayó que ésa es la cuestión clave y señaló que se está negociando un periodo de gracia de entre cinco y 10 años para España a la hora de devolver el crédito a un interés de entre 3% y 4%.

A la espera de seguir conociendo todos los detalles, los mercados recibieron las evaluaciones del sistema financiero español con ganancias gracias también al plan de estímulo económico europeo por 130.000 millones de euros (162.915 millones de dólares) anunciado de forma conjunta por Alemania, Francia, Italia y España, las cuatro mayores economías de la eurozona.

Los diferenciales de la deuda española a largo plazo cayeron por quinto día consecutivo y cerraron la sesión en 6,35% después de haber comenzado la semana por encima de 7%, un nivel considerado insostenible para financiarse. El selectivo Ibex 34 de la Bolsa de Madrid también registró una subida de 1,4%.

Las dos evaluaciones del sistema financiero español divulgadas el jueves estimaron que la banca española podría necesitar entre 51.000 y 62.000 millones de euros (64.085 a 78.000 millones de dólares) para recapitalizarse ante un escenario económico extremadamente deteriorado, que contempla una caída de 6,5% del PIB en tres años.

La cifra concreta que pedirá España todavía no se conoce, pero es sensiblemente inferior a la línea de crédito de hasta un máximo de 125.000 millones de dólares habilitada por Bruselas después de que España pidiera auxilio económico a sus socios el 9 de junio.

España presumió en su día de tener una de las bancas más sólidas del mundo, pero las entidades financieras han pagado caro sus créditos vinculados a la construcción, cuyo valor se hundió con el colapso inmobiliario, la recesión, el desempleo y la crisis que atraviesa la Unión Europea.

La gravedad de la crisis obligó al gobierno conservador español a admitir que no podía rescatar a su banca sin ayuda.

Los problemas del sistema financiero español se circunscriben a un 30% del sector, según el Fondo Monetario Internacional, mientras que grandes grupos como Santander y BBVA se mantienen en buena forma gracias a la diversificación de sus inversiones en el exterior.