La cafetería donde almorzó Barack Obama en San Juan sigue atrayendo, un año después, a curiosos que buscan la silla donde se sentó e, incluso, piden repetir el menú elegido por el mandatario cuando en su visita a Puerto Rico pasó por este negocio, fundado por un emigrante gallego hace 23 años.

"Hoy todavía hay gente que pide la media noche de jamón y queso", señaló hoy a Efe Jesús Herbón, quien decidió colocar una placa de recuerdo de aquella histórica visita en la columna más cercana al lugar donde Obama compartió mesa con el líder de la oposición puertorriqueña, Alejandro García Padilla, el 14 de junio de 2011.

"La gente continúa sacando fotos y busca su asiento", cuenta este gallego de 49 años nacido en un pequeño pueblo de Lugo que llegó a esta isla caribeña en 1985 para ganarse la vida.

Herbón cuenta que durante el mes y medio siguiente a la sorpresiva visita de Obama a su establecimiento, que no estaba programada, la popular Kasalta experimentó un "boom" de clientes que tardó semanas en relajarse.

"Las personas querían tomarse lo que había comido Barack Obama", dijo Herbón sobre el ya histórico para el local almuerzo del presidente estadounidense.

Obama personalmente pidió, pagó e incluso llevó de la barra a su mesa dos croquetas y una medianoche de jamón y queso, para comérselas junto al presidente del opositor Partido Popular Democrático en este establecimiento, conocido popularmente como "la panadería".

Herbón explica que todavía hay quien llama para reservar "la mesa de Obama", que cualquiera que pase por la Avenida McLeary puede ver a través de la larga cristalera de Kasalta, hoy en día uno de los negocios más rentables de San Juan.

Aquel día de junio de hace un año Herbón recibió en su teléfono hasta doscientos mensajes de felicitación de sus clientes, muchos orgullosos de que Obama hubiera elegido para tomar un refrigerio su lugar habitual de almuerzo o cena.

Según cuenta, cuando Obama visitó este estado libre asociado de EEUU, aparecieron unos agentes del servicio secreto y le dijeron que llegaba el presidente y que si le podría recibir.

Aunque dice no saber a cuánto ascendió la cuenta, sí que recuerda perfectamente que Obama dejó propina en su visita, que no ha sido la única del un alto cargo del Gobierno estadounidense, ya que la actual secretaria de Estado, Hillary Clinton, también se dejó caer por el local en 2008.

La historia de Kasalta se remonta a noviembre de 1987, cuando junto a los hermanos Ceide y Eriberto Sixto, todos españoles como Herbón, inician un negocio que más de veinte años después es una referencia gastronómica en San Juan.

Kasalta es hoy en día una cafetería-restaurante con panadería y pastelería propias que emplea a casi sesenta personas y a la que acuden a diario las caras más conocidas de la sociedad puertorriqueña.

Este gallego nacido en el pequeño pueblo de Pacios, en el municipio de Baralla (Lugo), señala que en 1985 llegó a Puerto Rico, a la histórica ciudad de Ponce, donde una tía también emigrante le propuso pasar las Navidades de ese año.

Herbón trabajó durante dos años vendiendo ropa casa por casa hasta que conoció a sus actuales socios, también gallegos y de Lugo, que le ofrecieron hacerse cargo del un negocio de hostelería en San Juan.

Ese negocio era Kasalta, una cafetería que ya era próspera cuando lo visitó el presidente estadounidense, pero que desde entonces es parada obligatoria entre los turistas gracias a la medianoche y las croquetas de Obama.