Las autoridades sanitarias y de seguridad alimentaria de Guatemala realizarán un estudio para medir los niveles de yodo en los niños y mujeres de este país, cuya carencia puede provocar serios problemas en el desarrollo humano, informaron hoy fuentes oficiales.

El director de la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesan) de la Presidencia, Luis Enrique Monterroso, dijo a los periodistas que entre julio y agosto próximos realizarán una encuesta entre niños menores de tres años y en mujeres embarazadas y en edad de fertilidad.

El objetivo del estudio, precisó el funcionario, es verificar los niveles de yodo de la población, para diseñar políticas públicas que permitan garantizar las dotaciones mínimas de ese mineral entre los guatemaltecos.

Nicté Calderón, directora del proyecto centroamericano de fortificación de alimentos con ácido fólico y otros micronutrientes de las Naciones Unidas, explicó que el estudio se realizará a nivel nacional y en base a una muestra de 14.400 personas.

La legislación guatemalteca obliga a los productores y distribuidores de sal para consumo humano yodar ese producto para garantizar que la población obtenga las dosis mínimas de ese mineral, básico para evitar problemas en el desarrollo mental de los niños, aletargamiento, cretinismo y crecimiento desmedido de la tiroides, entre otros males.

Sin embargo, según apreciaciones de las autoridades de Salud del país, solo el 61 % de la sal consumida en Guatemala está fortificada con yodo.