Gobernantes reunidos en la cumbre Rio+20 acogieron el viernes un plan de las Naciones Unidas para universalizar el acceso a la energía y duplicar el uso de fuentes renovables en la matriz energética del planeta.

La declaración final de la conferencia celebrada en Rio de Janeiro acogió la iniciativa del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon denominada "Energía Sustentable para Todos" que busca movilizar inversiones en torno a un sistema de generación eléctrica más limpio y sustentable para el año 2030.

"Se trata de una iniciativa que es particularmente importante para países en desarrollo que no tienen un sistema energético establecido, pero también es un llamado al mundo desarrollado para avanzar hacia un modelo más sustentable", explicó a The Associated Press Reid Detchon, vicepresidente para Energía y Clima de la Fundación ONU.

La energía fue señalada en la declaración final de la cita como un componente clave de un modelo de desarrollo más amigable con la naturaleza y que al mismo tiempo ayude a millones de personas a salir de la pobreza.

Datos de la ONU indican que 1.300 millones de personas en todo el mundo carecen de acceso a la energía y otros 1.000 millones tienen acceso intermitente, con abastecimiento eléctrico de algunas horas diarias.

Con la iniciativa, los países se comprometieron a apartarse de las tradicionales fuentes de energía basadas en combustibles fósiles y nuclear y sustituirlos por medios renovables como fuentes hídricas, solares y eólicas.

"Grandes represas, carbón y energía nuclear son estructuras desfasadas, el futuro pertenece a la energía limpia del sol y el viento. Tenemos las soluciones, sabemos que la tecnología funciona, lo que falta es voluntad política", opinó el activista Paul Horsman, director de la alianza Campaña Global por la Acción Climática, que participó en Rio+20.

Para Sultan Ahmed Al Jaber, presidente de la empresa energética Masdar y representante del gobierno de Emiratos Arabes Unidos en Rio+20, los hidrocarburos continuarán teniendo un papel importante en cubrir las necesidades energéticas mundiales, pero las fuentes renovables son las únicas que tienen posibilidades de crecer en el futuro.

"Necesitamos mirar a las energías renovables como un programa de desarrollo económico más que sólo como una fuente de energía. Hay que crear una base para su uso y eso requiere un conjunto de políticas que atraigan al sector privado, tecnologías que las hagan competitivas y financiamiento que posibilite su ejecución", dijo Sultan a la AP.

Al respecto, cifras de la Agencia Internacional de Energía calculan en 48.000 millones de dólares anuales las necesidades de inversión para universalizar el acceso a la electricidad hasta 2030.

Detchon señaló que la comunidad internacional invierte actualmente 9.000 millones de dólares anuales en el sector, lo cual deja un faltante grande para alcanzar la meta.

Al mismo tiempo señaló que los pobres del mundo gastan 37.000 millones de dólares para suplir sus necesidades de energía, lo cual indica que existen posibilidades de atraer inversiones para el sector.

"Aquí hay una oportunidad de negocios que puede llevar energía limpia y asequible a poblaciones pobres incluso en áreas rurales", consideró Detchon. "Algo que la iniciativa de 'Energía Sustentable para Todos' puede hacer a nivel nacional es unir gobierno, sector privado y sociedad civil para ver qué pasos se necesitan tomar para modificar el clima de inversiones, qué se necesita para que empresas inviertan en energías limpias", agregó.

En ese sentido, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, el colombiano Luis Alberto Moreno, comentó que América Latina tendría que invertir 1,3 billón de dólares hasta 2030 en energía para mantener su actual nivel de crecimiento de 4,5% a 5% como promedio.

"¿Cuánto de eso va a ser renovable? Eso dependerá del entorno regulatorio y de las iniciativas de los países. En Suramérica típicamente hay bastantes posibilidades de tener energías limpias porque tiene grandes concentraciones de ríos aptos para generación hidroeléctrica. En Centroamérica y el Caribe hay matrices energéticas más basadas en carbón, allí se trata de buscar otras alternativas", dijo Moreno a la AP.

Un primer paso para ayudar a los países centroamericanos es un proyecto apoyado por el Banco Interamericano de Desarrollo para crear una interconexión eléctrica desde México hasta Panamá, que podría extenderse a Colombia, para crear un mercado en el que los países puedan intercambiar energía.

"Energía sustentable es esencial para el desarrollo sustentable. Si se piensa en las metas de desarrollo, como reducción de pobreza, acceso a salud y educación, todos ellos requieren energía", sostuvo Detchon. "Claramente hay un reconocimiento de que, a menos que se tenga energía, es imposible alcanzar metas de desarrollo", agregó.