Insurgentes del Talibán fuertemente armados mataron a 18 personas, en su mayoría civiles, en un ataque el viernes a un hotel al norte de Kabul, informaron las autoridades.

Los atacantes mataron primero a los guardias de seguridad del hotel y después irrumpieron en el interior y empezaron a disparar contra los huéspedes que estaban cenando. Algunos de estos escaparon mientras otros fueron tomados como rehenes mientras los atacantes combatieron durante 12 horas a efectivos de seguridad que corrieron al lugar. La policía de Kabul dijo que los cinco atacantes habían sido muertos a tiros el viernes al mediodía.

El presidente afgano Hamid Karzai condenó el hecho de violencia, el más reciente en una serie de ataques esta semana que sugiere que el grupo insurgente intensifica su ofensiva de verano en vez de esperar el retiro de las fuerzas internacionales. El ataque al hotel, a una media hora de la capital, fue un recordatorio de que el Talibán todavía puede golpear muy cerca de la sede del gobierno nacional.

Catorce civiles afganos, tres guardias de seguridad y un policía afgano murieron en el ataque, dijo Mohamad Zahir, funcionario de la policía de Kabul.

"Los atacantes entraron en el hotel y empezaron a disparar contra familias que cenaban tarde", dijo Zahir. "El hotel estaba repleto. Algunos de los huéspedes saltaron desde la ventana hasta el jardín. Se escondieron detrás de árboles o en cualquier sitio seguro que pudieron encontrar".

"Tres de los huéspedes saltaron al lago y se escondieron en el agua", agregó.

El jefe de policía de Kabul, Mohamad Ayub Salangi, dijo que los cinco atacantes — armados con ametralladoras, cohetes lanzagranadas y chalecos repletos de explosivos — irrumpieron en el hotel Sopzhmai junto al lago Qargha al filo de la medianoche del jueves.

Para el mediodía del viernes, los milicianos seguían combatiendo a las fuerzas afganas, apoyadas por efectivos internacionales. Del techo del hotel de dos pisos se elevaban columnas de humo. Helicópteros de la OTAN sobrevolaban el lugar.

El vocero talibano Zabiula Mujahid dijo que el Talibán atacó el hotel porque los extranjeros alojados allí bebían alcohol y participaban en otras actividades proscritas por el islam, pero la policía de Kabul lo negó.

El hotel, junto a un lago artificial, es popular entre los afganos pudientes para pasar el jueves por la noche — el comienzo del fin de semana afgano — o para salir de picnic los viernes cuando se ofrecen botes de alquiler y caballos. Aunque algunos trabajadores internacionales frecuentan el hotel, la mayoría de los clientes son afganos.