Argentina nacionalizó la petrolera YPF y se opone a la actuación de petroleras en las islas Malvinas con base en el principio de la soberanía de cada país sobre sus recursos, consagrado hace 20 años en la Cumbre de Río'92, afirmó hoy la jefa de la delegación argentina ante la Río+20.

"Fue con base en esta idea que actuamos recientemente al recuperar para todos los argentinos nuestra principal empresa petrolera", dijo la directora de Asuntos Ambientales de la cancillería argentina, Silvia Merega, en un discurso ante el pleno de la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible Río+20.

"Y es también con esta idea que rechazamos las actividades unilaterales británicas en las islas Malvinas, que incluyen la explotación de recursos renovables y no renovables", agregó la diplomática.

La funcionaria, en otra referencia a las Malvinas, lamentó que, pese a varios intentos de negociación, los organismos multilaterales aún no han acordado un mecanismo que permitan desarrollar medidas de manejo en espacios marítimos más allá de las jurisdicciones nacionales.

Merega, jefe negociadora de Argentina en la Río+20, fue la encargada de representar a su país en el pleno después de que la presidenta, Cristina Fernández, regresara a Buenos Aires el miércoles por una crisis interna y que el canciller, Héctor Timerman, fuera incluido en la misión enviada el jueves por la Unasur a Asunción ante la crisis política en Paraguay.

En su pronunciamiento ante la cumbre, que reunió esta semana en Río de Janeiro a cerca de un centenar de jefes de Estado y de Gobierno, la diplomática argentina destacó la decisión de la Río+20 de reiterar los principios aprobados hace 20 años en esta misma ciudad.

"Las ideas de 1992 están hoy plenamente vigentes y estamos aquí para revisar su implementación y para reafirmar nuestros compromisos con las generaciones futuras", afirmó.

Merega citó el principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas, que establece mayores esfuerzos para los países que han sido históricamente más responsables por el deterioro ambiental, y el principio de la plena soberanía sobre los recursos naturales.

La diplomática aseguró que, pese a esos principios, Argentina ha adoptado diferentes políticas y proyectos ambientales financiados principalmente con recursos nacionales.

"Esa deuda (de los países ricos) sigue pendiente y no caben dudas de que los destinatarios de los nuevos acuerdos siguen siendo los más necesitados", aseguró.

Merega dijo que Argentina espera que la llamada economía verde, "cuya definición no tiene consenso internacional", no sirva para justificar un "proteccionismo verde" ni políticas discriminatorias.