El enviado especial de la ONU para Siria, Kofi Annan, pidió hoy a los Gobiernos de los países con influencia en el país árabe que incrementen la presión para lograr un efectivo alto el fuego entre el Gobierno y los grupos de oposición armada.

"Es el momento de que los países con influencia incrementen el nivel de presión sobre las parte en conflicto y que se persuadan de que es en su interés detener la violencia", dijo el enviado especial en una conferencia de prensa en Ginebra.

Annan compareció ante los medios junto al jefe de la Misión de Supervisión de la ONU para Siria (UNSMIS), el general noruego Robert Mood, y subrayó que para tener éxito en su tarea de mediación "necesitamos el apoyo de la comunidad internacional".

El enviado especial confirmó que mantiene "consultas intensas con ministros y funcionarios en diversos países" para convocar una reunión ministerial para "hablar de qué nuevas acciones podemos afrontar para aplicar las resoluciones del Consejo de Seguridad".

Annan alertó contra las divisiones internacionales sobre el conflicto sirio, pese a la aprobación de resoluciones por unanimidad en relación con Siria, y denunció que "miembros de la misma organización toman iniciativas nacionales que socavan el proceso".

"Solo trabajando juntos podemos mejorar la situación en Siria. Si seguimos por este camino, compitiendo entre todos, puede ser una competición destructiva y terminaremos pagando todos, pero sobre los grupos más vulnerables en Siria", manifestó el diplomático ghanés.

"Cuanto más esperemos, más oscuro será el futuro de Siria. Este proceso no se puede posponer. Es urgente que nuestras consultas arrojen resultados concretos. De otra manera, llegaremos al día que sea demasiado tarde evitar que la crisis se escape de nuestro control. El tiempo de actuar es ahora", agregó Annan.

Preguntado por su disponibilidad a que Irán participe en una reunión ministerial internacional sobre Siria, Annan contestó: "estamos discutiendo la composición y otros aspectos de la reunión, pero he dejado claro que Irán tiene que ser parte de la solución.

Esa reunión, según diversas fuentes, podría celebrarse en Ginebra el 30 de junio, pero Annan no lo confirmó, afirmando que habrá que esperar la semana que viene para tener una respuesta definitiva.