Gobiernos y organismos regionales de América se declararon hoy preocupados por el juicio político abierto en el Parlamento de Paraguay al presidente Fernando Lugo con vistas a su destitución, que algunos han calificado de "golpe", e hicieron votos para que se respete el debido proceso y la legitimidad.

La Organización de Estados Americanos (OEA) convocó para hoy una sesión extraordinaria de su Consejo Permanente para "tomar conocimiento de los acontecimientos en la República del Paraguay".

La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) tiene en Asunción a su secretario general, Alí Rodríguez Araque, así como a una misión de ministros de países miembros, que se reunieron el jueves con Lugo y hoy están contactando con dirigentes políticos paraguayos.

Lugo, que hoy mismo recibirá la sentencia del Senado, que actúa como tribunal en este caso previsto por la Constitución paraguaya, va a plantear una "acción de inconstitucionalidad", por considerar que no se está respetando el "debido proceso", informó a Efe un portavoz presidencial.

El juicio, que puede desembocar en su destitución y su reemplazo por el vicepresidente, algo de lo que hay antecedentes en Paraguay, el último en 1999, es bajo la acusación de mal desempeño en sus funciones por la muerte de once campesinos y seis policías en una operación de desalojo de una hacienda ocupada.

Tras señalar que "sigue con especial atención y preocupación la situación prevaleciente en Paraguay", la Cancillería de México hizo votos hoy para que se garantice a Lugo "un debido proceso, con todas las garantías establecidas por la ley".

También se pronunció hoy el Gobierno de Chile y en términos similares al de México.

"Lo que esperamos es que el proceso se dé de acuerdo a la Constitución y la ley de Paraguay, y se respete el debido proceso al cual tienen derecho todas las personas, incluyendo el presidente Lugo", dijo el jefe de Estado chileno, Sebastián Piñera.

"He conversado con muchos mandatarios y por supuesto nos preocupa lo que está ocurriendo en Paraguay", agregó.

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, le dio su apoyo al mandatario paraguayo, según reveló hoy en una entrevista con una emisora de Buenos Aires el propio Lugo, que ha calificado el proceso de "golpe exprés".

Lugo ha apuntado que el precandidato presidencial del Partido Colorado Horacio Cartes está detrás del juicio, que fue posible después de que el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), su principal sustento, le retirara su apoyo este jueves.

Los primeros en apoyar a Lugo fueron sus colegas de la Unasur reunidos este jueves en Río de Janeiro con motivo de la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible.

El secretario general de la Unasur, el venezolano Alí Rodríguez Araque, destacó este jueves que "lo que ocurra en Paraguay no se limita a las fronteras paraguayas sino que afecta al conjunto" de ese bloque de doce países.

La preocupación de la Unasur, dijo, es "el ejercicio legítimo de la democracia" y, dentro de ella, "la recta administración de Justicia", para lo que es "indispensable" que "se respete el debido proceso, lo que comprende el tiempo necesario para que el acusado pueda ejercer su recurso a la defensa".

La velocidad con que se ha dado el proceso, y específicamente el tiempo tan escaso dado a Lugo para preparar su defensa, es el principal motivo de preocupación de los que se han pronunciado sobre el tema, incluido el Gobierno de Estados Unidos.

"En consonancia con el compromiso hemisférico con la democracia, es importante que la democracia de Paraguay y sus instituciones gubernamentales sirvan a los intereses del pueblo paraguayo", indicó este jueves el portavoz del Departamento de Estado de EE.UU. para América Latina, William Ostick.

"Por tanto, es sumamente importante que estas instituciones actúen de manera reflexiva y transparente, y que los principios del debido proceso y los derechos de los acusados sean respetados escrupulosamente", agregó.

La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) difundió un comunicado en el que afirma que el juicio político a Lugo es una "maniobra de sectores de derecha" con el fin de instalar "un Gobierno ilegítimo para retrogradar al Paraguay a las viejas prácticas políticas ya superadas".

Los miembros de la Alba, Cuba, Nicaragua, Venezuela, Bolivia y Ecuador entre otros, subrayaron su "apoyo al Gobierno democrático del Presidente Lugo, que sólo puede ser cambiado con el voto del pueblo paraguayo que lo eligió".

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, aseguro ayer que una eventual salida del poder de su colega paraguayo por mecanismos ilegítimos "puede sentar un precedente nefasto para la región".

En Paraguay "se quiere destituir" a Lugo con "formalismos legales" aunque "hay evidencia de que se están rompiendo procedimientos, de que ya se tienen decisiones tomadas", dijo.

El mandatario ecuatoriano apuntó que la democracia "no sólo se basa en la legalidad sino también en la legitimidad" y señaló que lo que está pasando en Paraguay es "absolutamente ilegítimo".

Para el presidente boliviano, Evo Morales, en Paraguay se gesta un "golpe de Estado contra un presidente democráticamente elegido y apoyado por la mayoría del pueblo".

"Convoco a los pueblos indígenas y a los movimientos sociales de América Latina a hacer un solo frente y unirse para defender la democracia en Paraguay y al presidente Lugo", agregó Morales.

El izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, que gobierna en El Salvador, expresó su "profunda preocupación" por el juicio político contra Lugo, proceso que consideró como un intento de "golpe de Estado".