El francés Zinedine Zidane, exjugador del Real Madrid y actual director de primer equipo, señaló hoy que aunque se siente satisfecho con la vida que lleva en la actualidad, era más feliz como jugador en activo.

"Si me preguntas si soy tan feliz en mi vida actual como en la anterior, la respuesta es no. Ciertamente era más feliz sobre el campo. Era la vida que había soñado. Ahora llevo una vida totalmente distinta. Y la felicidad por lo tanto también es diferente", indica en una entrevista al diario "Le Monde".

En esas declaraciones, que se difundirán mañana en el semanario del vespertino, coincidiendo con el 40 aniversario del exjugador, el francés de origen argelino repasa sus proyectos y reconoce que haber pasado a un segundo plano hace que "probablemente" ya no resulte tan querido como antes.

"Es normal. Hoy, Karim Benzema sin duda ha tomado el relevo. Yo lo tomé de Michel Platini. Lo que me molesta es que haya gente que, sin conocerte, pueda resultar insultante", confesó en esa entrevista, no sin admitir que "el panorama ha cambiado" y que no se puede gustar a todo el mundo.

El exdeportista añadió que todavía no tiene claro a qué le gustaría dedicarse en un futuro próximo y, aunque no se prestó a especulaciones sobre sus posibilidades laborales e indicó que su trabajo en el Madrid le ocupa casi todo su tiempo, no quiere quedarse solo en eso.

"Debo descubrir lo que voy a hacer", explicó Zidane, que estudia un máster de mánager deportivo en el Centro de Derecho y de Economía del Deporte (CDES), uno de los más prestigiosos de Francia.

El francés justificó su vuelta a las aulas asegurando que aunque en su época "un futbolista debía jugar al fútbol, y punto", una obviedad que aceptó porque solo tenía en mente la idea de ser el mejor, ahora quiere prepararse para hacer otras cosas.

"Incluso cuando eres Zidane hace falta luchar", señaló el exfutbolista, que se considera "libre como el viento" y no cree que deba dar lecciones a nadie "porque la vida ya es lo suficientemente complicada".

Sí entró brevemente, no obstante, en cuestiones de política francesa, mostrándose a favor del impuesto del 75 % sobre las rentas superiores al millón de euros anual, prometido por el presidente galo, François Hollande.

"Con lo que pasa hoy en día, pedir dinero a quienes lo tienen es lógico", sostuvo en esa entrevista, en la que dejó claro que además de vivir en España paga impuestos "como todo el mundo".