El llamado "zar antidrogas" de los Estados Unidos, Gil Kerlikowske, llega hoy a Guatemala para promover un "tercer camino" en la lucha contra el narcotráfico, enfocado en el tratamiento médico de los adictos y programas de prevención del consumo.

La embajada estadounidense en Guatemala dijo en un comunicado que Kerlikowske, director de la Oficina de la Casa Blanca para la Política sobre el Control de Drogas (ONDCP, por su sigla en inglés), llegará a la capital guatemalteca en horas de la tarde de este jueves, y que este mismo día se entrevistará con el presidente Otto Pérez Molina.

La estancia de Kerlikowske en este país centroamericano se prolongará hasta el viernes, y durante ese tiempo también se entrevistará con altos funcionarios del Gobierno y visitará un centro para jóvenes y un programa de prevención de drogas.

"Durante su visita, el director Kerlikowske destacará la disminución pronunciada en el consumo y la disponibilidad de cocaína en los Estados Unidos", parte central del denominado "tercer camino" impulsado por Washington para hacer frente al narcotráfico.

Los otros "dos caminos" en la lucha contra las drogas se refieren a la "guerra frontal" a los carteles del narcotráfico, la cual es promovida desde hace más de 40 años y que se ha cobrado miles de vidas en América Latina, así como la "despenalización" de la producción, tránsito, comercio y consumo de los estupefacientes, promovida por el presidente guatemalteco, Otto Pérez Molina.

El "tercer camino", forma parte de la estrategia nacional para el control de las drogas, presentado en abril pasado por el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, que incluye reformas al sistema de justicia criminal estadounidense para que los consumidores no violentos sean sometidos a tratamientos médicos en lugar de sancionarlos penalmente.

Estados Unidos ha rechazado la propuesta de Pérez Molina de legalizar las drogas, pero se ha mostrado abierto a dialogar sobre "otras alternativas" para combatir el narcotráfico, y ha manifestado su intención de incrementar su cooperación con Centroamérica para hacer frente a ese flagelo de manera conjunta.

Según cifras oficiales estadounidenses, cerca del 40 por ciento de la droga que ingresa a ese país pasa por la región centroamericana en donde, aunque se no se cuenta con estadísticas recientes confiables, se cree que se ha incrementado el consumo de estupefacientes entre la población.