Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina cantaron hoy por primera vez en Tel Aviv, en un concierto lleno de guiños a Israel en el que no hicieron mención alguna al conflicto con los palestinos y que tuvo lugar tras rechazar ambos las presiones de ONGs y activistas para cancelarlo.

Los artistas españoles entusiasmaron a un público de unas 6.000 personas, en su mayoría israelíes de origen latinoamericano, que les siguen desde hace décadas y que nunca habían podido verles en directo.

Desde las gradas del estadio Nokia Arena, una pancarta leía "Gracias por venir", en clara alusión al boicot cultural a Israel promovido por grupos pro-palestinos que la pareja decidió ignorar.

Ataviados con sus ya conocidos bombines, los artistas iniciaron la noche saludando en hebreo y en árabe y tocaron junto a la Orquesta del Titanic un repertorio con canciones de su último disco "Dos pájaros contraatacan" -que da nombre a la gira- pero generosamente salpicado de sus temas de siempre.

"Desde pequeño tenía un sueño que comparto con muchos de ustedes: soñaba con venir a Israel, lo que no sabía es que tardaría tanto en cumplirlo", dijo Sabina a la audiencia, mientras Serrat aseguraba que "ni en sus más descabellados sueños soñó con que estaría cantando en la cancha del Macabi".

En "Contigo", Sabina hizo varias aparentes referencias locales, como cambiar los "domingos por la tarde" por sábados (la festividad semanal judía) o transformar el "ni Venecia sin ti" en un "ni Samaria sin ti", usando el nombre bíblico de parte de lo que hoy es el territorio palestino ocupado de Cisjordania.

Entre canción y canción, los artistas entretenían con monólogos y diálogos llenos de humor y de adulaciones mutuas en el que Sabina ejercía su papel de canalla y ambos se echaban flores y bromeaban uno sobre el otro alternativamente.

"19 días y 500 noches", "Princesa", "Y sin embargo" fueron los temas que más brillaron al comienzo de la noche, aunque fue "Mediterráneo" el primero que logró poner en pie a buena a parte del público.

"Magdalena", "una canción dedicada a una vecina suya, que anduvo por Magdala", como explicó Sabina, y otros trabajos como "Señora", "Esos locos bajitos", "Tan jóven y tan viejo", "Caminante no hay camino", "Para la libertad", "Noches de boda" y "Fiesta", estuvieron también entre los más aplaudidos.

Noa y el cantante David Broza, autor de un disco de temas de Serrat en hebreo traducidos por el poeta israelí Yonatan Guefen, fueron los invitados especiales de la noche he interpretaron sendos temas junto al catalán.

"Llevaba años esperando para verles en directo. Hace cuarenta años que escucho a Serrat y a Sabina desde hace 14 años. Tengo todos sus discos", dijo emocionada a Efe Liliana Janson, originaria de Buenos Aires.

A las puertas del estadio, Fernando Friedman, uruguayo de 58 años, celebraba que "se decidieran a venir, pese al boicot", mientras que Mirta Kozuch Marienberg se quejaba de que "pese a haber más de 80.000 israelíes de origen latino, no llegue aquí apenas música en español en directo".

Las hermanas Ronit y Ayalan Minalker, del Kibutz Nir Yskhak, cerca de la franja de Gaza, donde en los últimos días han caído decenas de cohetes lanzados por milicianos palestinos, explicaron a Efe que un centenar de residentes de la zona han sido invitados al concierto por la productora.

"Es una oportunidad muy importante para nosotras poder estar aquí hoy, oyendo su música en vez de los sonidos de la guerra", señaló Ronit.

Ana Cárdenes