La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, inauguró hoy una inédita Cumbre de Jefas de Estado y de Gobierno en el marco de la conferencia Río+20 con un llamamiento a "poner fin" a la violencia contra las mujeres, tanto en la guerra como en la paz.

"Son luchas antiguas, pero aún necesarias", declaró Rousseff ante un auditorio de unas 600 personas, en su enorme mayoría mujeres, que recibieron con largos aplausos su apoyo al derecho a "decidir" sobre la propia sexualidad.

Según Rousseff, los Gobiernos, y aún más los encabezados por mujeres, deben promover políticas de Estado que permitan el "pleno ejercicio de los derechos sexuales y de los derechos reproductivos", así como el "derecho a la planificación familiar".

Esta primera Cumbre de Jefas de Estado y de Gobierno ha sido convocada por ONU Mujeres, cuya directora ejecutiva y expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, consideró la cita como un "momento realmente histórico".

Según Bachelet, la primera cumbre femenina será "un marco para las actuales y las futuras jefas de Estado" y servirá para reafirmar que "el mundo no puede seguir manteniendo marginada a la mitad de la humanidad ni puede excluirla del poder y de las grandes decisiones".