Decenas de civiles murieron hoy a causa de los intensos bombardeos de las tropas del régimen sirio contra los feudos opositores de Homs (centro), Deraa (sur) y la periferia de Damasco, según informaron varios grupos de la oposición.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos documentó la muerte de al menos 60 personas, mientras que los Comités de Coordinación Local (CCL) afirmaron que la cifra de víctimas supera los 70 fallecidos.

Las zonas más castigadas por los bombardeos fueron el barrio de Dir Baalba en Homs -ciudad a la que intenta acceder desde hace días la Cruz Roja-, la localidad de Injel, en Deraa, y varias poblaciones de los alrededores de la capital.

La ciudad de Homs, y en especial el barrio citado, son escenario de disparos y ataques con proyectiles lanzados por las fuerzas gubernamentales, que intentan tomar el control de la zona.

El balance de víctimas solo en Homs, uno de los principales bastiones de la oposición y blanco de duras ofensivas del ejército desde hace meses, oscila entre los 15 y los 20 muertos según las fuentes.

En cuanto a Injel, los dos grupos opositores coincidieron en denunciar una masacre entre la población civil que habría dejado 18 fallecidos.

El activista Omar al Hariri de Deraa confirmó a Efe en una conversación vía internet esta cifra y explicó que el ejército sirio primero bombardeó la localidad desde sus puestos de control ubicados en las afueras.

Después, las tropas irrumpieron en Injel, a 55 kilómetros al noroeste de la ciudad de Deraa, y desplegaron a francotiradores en los techos de los edificios.

Mientras, en la periferia de Damasco continuaron los bombardeos con mortero contra la localidad de Duma, donde se oyeron también varias explosiones.

Según los CCL, más de una veintena de personas han perecido en esta población y decenas han resultado heridas debido a los intensos bombardeos, mientras que un gran número de residentes se ha desplazado a zonas más seguras.

A estos ataques de las fuerzas gubernamentales se suman los violentos combates registrados entre los rebeldes del Ejército Libre Sirio (ELS) y las tropas leales al presidente Bachar al Asad en Homs, Idleb (norte), Alepo (norte), Deraa y la periferia de Damasco.

De acuerdo a los datos ofrecidos por el Observatorio, 26 efectivos de las fuerzas del régimen fallecieron hoy en esos enfrentamientos. El grupo opositor no informó de bajas en las filas rebeldes.

La violencia se ha recrudecido en Siria, donde desde marzo de 2011 más de 10.000 personas han muerto, unas 230.000 se han desplazado de forma interna y más de 60.000 han buscado refugio en países limítrofes, como Turquía y el Líbano, según datos de la ONU.