La economía mundial experimenta una recuperación gracias al impulso de los países emergentes de Asia y Latinoamérica, aseguró hoy el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) en su análisis económico del primer semestre del año.

Tras la desaceleración gradual experimentada el pasado año, "la economía mundial está empezando a mostrar signos de mayor dinamismo", gracias sobre todo al crecimiento de Asia, sin contar a China, y de Latinoamérica, aseguró en Panamá en la presentación del informe la economista jefe del BBVA para Colombia y Panamá, Juana Téllez.

El estudio prevé que el crecimiento mundial alcance el 3,6 % en 2012, con una aportación de apenas medio punto de las economías más desarrolladas y el resto de los países emergentes.

Para 2013 el BBVA prevé un crecimiento del 4 %, con una contribución de cerca del 80 % de las economías emergentes.

Latinoamérica seguirá creciendo, dijo Téllez, impulsado sobre todo por el "mayor crecimiento de Brasil, de la mano de una política económica más acomodaticia" y un avance de México superior al 3,5 % ayudado por la demanda de EE.UU., la mejora de la competitividad y las favorables condiciones de financiación.

Pero los analistas del BBVA condicionan estos pronósticos a la evolución de la crisis europea, ya que consideran que un recrudecimiento o un nuevo estallido "representa el principal riesgo" con consecuencias "potencialmente muy negativas para el crecimiento mundial".

El informe destaca que las acciones del Banco Central Europeo de proveer liquidez "sólo pueden salvar el corto plazo, para ganar tiempo mientras se abordan los problemas económicos e institucionales de fondo".

El informe identifica como otro peligro para la evolución actual de la economía mundial "un nuevo aumento de los precios del petróleo", y pronostica un precio de cerca de 120 dólares por barril de crudo Brent para gran parte de 2012, un 15 % más de lo que preveía hace cuatro meses.

Para América Latina, la economista jefe del BBVA identificó también como un riesgo la necesidad de Estados Unidos de acometer un ajuste fiscal, algo que cuando se decida a afrontarlo, va a afectar a toda la región.

Respecto a Panamá, el BBVA calcula para este año un crecimiento del producto interior bruto del 6,0 % este año y del 6,2 en 2013, un crecimiento "robusto", pero menor al 7,6 y el 10,6 % de 2010 y 2011, respectivamente.

La construcción, con un crecimiento del 18,5 %, junto a la minería (18,4 %), el comercio (15,9 %) y el transporte (13,7 %), son los sectores más dinámicos de la economía panameña.

Téllez atribuyó esta solidez de la economía a la sólida demanda interna, alentada por una fuerte inversión pública, con un crecimiento del consumo que calcula en un 6,3 % de promedio este año, gracias a las perspectivas positivas del mercado laboral y la expansión del crédito, que prevé que se mantenga.

El impacto de la debilidad externa lo centra en el sector servicios de la economía panameña y en la actividad del Canal.

Como debilidades de la economía panameña, el informe alude a las presiones inflacionarias, que se habrán de moderar a medida que se vaya desacelerando la inversión tanto pública como privada, y el fuerte crecimiento del déficit externo, financiado por la inversión extranjera directa.

La inflación ha pasado del 2,4 % en 2009 al 6,3 % a finales de 2011, indica el informe, que calcula que la cifra al cierre del presente año sea del 5,2 % y se mantenga en un promedio del 4,0 % en los próximos dos años.

En la presentación del informe, Antonio Alonso, gerente general del BBVA en Panamá, destacó que este es uno de los bancos "más rentables, saneados, sólidos y solventes", con oficinas en 33 países y más de 50 millones de clientes.

"En el sistema financiero español hay un 30 % de instituciones que tienen problemas y el restante 70 % están absolutamente saneadas y no tienen ningún problema", destacó Alonso.