La banca española sabrá hoy cuánto capital necesita para encarar el futuro próximo, según las pruebas de estrés encargadas por el Gobierno a la consultora alemana Roland Berger y a la estadounidense Oliver Wyman.

Según los expertos, los fondos que requeriría la banca española en las hipótesis macroeconómicas más adversas estarían entre 60.000 y 75.000 millones de euros (de 76.000 millones a 95.000 millones de dólares).

Con el objetivo de dar mayor transparencia sobre la situación de las entidades españolas, se han examinado los balances con especial atención a las carteras de préstamos inmobiliarios y a las de financiación a empresas, consumo e hipotecas de particulares.

Las dos consultoras determinarán el capital que precisa cada institución para aguantar un escenario probable -base- hasta 2014, y uno "estresado", con caídas significativas de la economía y del precio de los inmuebles.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) calculó recientemente que las necesidades podrían rondar los 40.000 millones de euros, mientras que Fitch habla de entre 50.000 y 60.000 millones de euros siendo optimista.

En el caso de que en España los precios de la vivienda sufrieran el mismo desplome que en Irlanda, la agencia advierte de que las necesidades de capital de la banca española podrían rondar los 100.000 millones de euros, es decir, unos 126.000 millones de dólares.

Precisamente, esa cantidad es el máximo de la ayuda que ha puesto a disposición de España la Unión Europea y que para el Ejecutivo será más que suficiente, ya que muchas entidades podrán cubrir por sí solas sus necesidades de capital.

El trabajo de Roland Berger y Oliver Wyman cierra la primera fase de una estrategia del Ministerio español de Economía para recuperar la confianza internacional en la banca española y que se cerrará con la publicación a finales de julio de las auditorías en las que trabajan PwC, KPMG, Ernst & Young y Deloitte.