Los estudiantes de universidades privadas chilenas marcharon hoy por primera vez por las calles de Santiago para mostrar su rechazo al lucro en ese sector, tras la difusión de un informe parlamentario que denuncia irregularidades en siete instituciones.

Las protestas se producen después de que el pasado lunes una comisión investigadora de la Cámara de Diputados sobre educación superior presentara un informe en el que se acusa a siete centros privados de incumplir el requisito legal de ser corporaciones educativas sin fines de lucro.

El texto, que en las próximas semanas será votado por el parlamento, determinó que existen sospechas fundamentadas de lucro en las Universidades del Mar, Andrés Bello, Las Américas, AIEP, Santo Tomás, Desarrollo y Uniacc.

La investigación parlamentaria se inició tras lo ocurrido en la Universidad del Mar, donde su propio rector, Raúl Urrutia, denunció que la corporación mantenía impagos los sueldos de profesores y funcionarios para pagar el arrendamiento de sedes pertenecientes a empresas de fachada que también les pertenecían.

Urrutia, un exdiputado conservador, renunció a su cargo tras formular la denuncia.

El informe fue presentado este miércoles al fiscal nacional de Chile, Sabas Chahuán, quien anunció luego que la fiscalía abrirá una investigación para aclarar si existen delitos en las siete universidades denunciadas.

Según la comisión de diputados, algunos de los centros investigados realizaron exenciones tributarias, crearon sociedades espejo para desviar fondos y pagaron elevadas retribuciones salariales a los miembros de los distintos consejos directivos.

Agrega que algunas universidades se lucraron a través del arrendamiento de inmuebles pertenecientes a empresas propiedad de los mismos centros educativos.

Durante la marcha, que se desarrolló sin incidentes, cerca de un millar de estudiantes reclamaron una mayor implicación por parte del Gobierno de Sebastián Piñera para que el Estado regule el lucro de los centros privados y rechace "la lógica mercantilista" que, según los manifestantes, reina en la educación chilena.

"En mi universidad se está lucrando y existe negocio de las inmobiliarias y las autoridades no se están haciendo cargo", dijo a los periodistas la presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad Santo Tomas, Carolina Jara.

Por su parte, el ministro de Educación, Harald Beyer, declinó referirse al informe, ya que, según dijo, aún no lo ha recibido, pero rechazó la marcha, a su juicio "sin justificación".

Ello, porque "estamos aumentando el sistema de financiación, estamos aumentando la regulación. Estamos haciendo muchas cosas que apuntan a mejorar el sistema educacional", argumentó ante periodistas.

También los responsables de las universidades acusadas negaron las conclusiones del informe.

Federico Valdés, rector de Universidad del Desarrollo negó a medios locales que su institución se haya lucrado y acusó a los diputados de no haber "investigado nada".

"El informe es irresponsable, llega a dar pena. Se dice que las universidades estatales hacen investigación, pero las privadas no", arremetió.

La diputada Alejandra Sepúlveda, presidenta de la comisión investigadora, replicó a Valdés señalando que "no es bueno emitir juicios sin antes haber visto el informe final", que se conocerá una vez que el tema sea visto por el plenario de la Cámara.

Tras un año de protestas, en las que el movimiento estudiantil ha reclamando una educación pública y de calidad, la de hoy ha sido la primera manifestación pública de alumnos de centros privados.

Los jóvenes, que también marcharon por las calles de Viña del Mar, recibieron el apoyo de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), agrupación que reúne a los estudiantes de las universidades públicas y tradicionales.