El secretario general de Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Yukiya Amano, aseguró hoy que esta agencia no ha interrumpido ni su negociación con Irán ni las inspecciones a sus polémicas instalaciones atómicas.

En rueda de prensa ofrecida este jueves en Budapest, el diplomático japonés, admitió, no obstante, que no se han logrado progresos en diversos temas.

"Las negociaciones no han parado, continuamos con ellas", afirmó Amano en respuesta a una pregunta sobre la negativa de Teherán a permitir el acceso de los inspectores del OIEA a la base de Parchin, donde se sospecha que Irán podría realizar actividades y experimentos nucleares con fines militares.

"Este es un tema de prioridad, pero no el único", recordó el secretario general, antes de volver a recordar que el organismo que dirige ha elaborado un paquete con doce asuntos para la negociación con Teherán.

Se deberá "prestar atención a todos ellos", subrayó ante la prensa.

Amano reconoció, no obstante, que no se ha logrado avanzar en varios temas, ni en la ronda de negociaciones del OIEA con las autoridades iraníes en Viena el pasado 8 de junio, ni en las que Irán mantuvo con el grupo 5+1 (EEUU, China, Rusia, Reino Unido, Francia y Alemania) en Moscú esta semana.

En esos encuentros Teherán ha vuelto a negar el acceso a la base militar de Parchín.

"Pienso que necesitamos más tiempo para entender y analizar" las respuestas de Irán, dijo Amano.

Irán volvió esta semana a declarar su negativa a renunciar al uranio enriquecido al 20 por ciento, como piden las potencias occidentales.

El enriquecimiento de uranio es una actividad permitida por el Tratado de No Proliferación de armas atómicas (TNP), suscrito por Irán, pero pese a ello levanta polémicas dado que es susceptible de uso tanto para fines pacíficos como militares

La comunidad internacional, que teme que Teherán oculte ambiciones bélicas bajo su programa nuclear civil, pretende que la República Islámica desista de tales actividades como medida para crear confianza.

El 5+1 considera, además, que es una condición imprescindible para levantar las sanciones internacionales, políticas y financieras, que ha impuesto al régimen de los ayatolá.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, lamentó este jueves que no se lograran acuerdos concretos en la reunión de Moscú y pidió a las partes que continúen el diálogo con la "máxima flexibilidad".

Ante la falta de avances de esa última ronda, los negociadores decidieron convocar una nueva cita en Estambul, esta vez a nivel técnico, para el próximo 3 de julio, con la esperanza de lograr alguna reacción positiva.

El nuevo encuentro tendrá lugar dos días después de la entrada en vigor de la última tanda de sanciones unilaterales de la Unión Europea (UE), que incluye un embargo a las importaciones de petróleo iraní.

Por su parte, EEUU ha adoptado castigos para las entidades que entablen transacciones con el Banco Central iraní relacionadas con el petróleo.