El Ejército sudanés aseguró hoy haber causado decenas de bajas en las filas rebeldes durante una serie de combates librados durante los últimos dos días en el sur del país, y negó que los insurgentes hayan logrado la victoria.

En un comunicado, el portavoz de las Fuerzas Armadas, El Sauarme Jaled Saad, explicó que las tropas infligieron "grandes pérdidas humanas y de equipamiento a los rebeldes en la zona de Al Faraqel, (en la provincia de) Kordofán del Sur".

"Los rebeldes perdieron la batalla que se prolongó durante los dos últimos días", subrayó el portavoz, quien agregó que además fueron expulsados de su refugio en las montañas.

En una nota, el Movimiento Popular para la Liberación de Sudán/Sector Norte (MPLS-N) firmó, por su parte, que fueron sus fuerzas las que causaron numerosas bajas al Ejército regular, le propinaron una "fuerte derrota" y lograron liberar el miércoles la localidad de Al Faraqel.

La lucha entre el Gobierno sudanés y el MPLS-N continúa desde hace un año, pese a que ambos bandos firmaron en Etiopía un acuerdo de alto el fuego, que no ha sido respetado.

Los enfrentamientos han obligado a miles de civiles a desplazarse a campos de refugiados en Sudán del Sur, país al que Jartum acusa de respaldar a los rebeldes.

Kordofán del Sur es una de las provincias con mayor valor estratégico de Sudán, ya que es la más rica en petróleo que le queda al régimen de Jartum desde la independencia de Sudán del Sur en julio de 2011.