El bajista de la banda de rock irlandesa U2, Adam Clayton, comenzó a declarar hoy contra su exasistente Carol Hawkins, acusada de haberse apropiado de casi 2,8 millones de euros (más de 3,5 millones de dólares) de las cuentas bancarias del conocido músico.

Hawkins comenzó a trabajar para el artista en 1992 y ahora se enfrenta a 184 cargos por haber presuntamente sustraído 181 cheques entre 2004 y 2008.

Según la acusación, Hawkins ingresó este dinero en una cuenta bancaria compartida con su marido -que trabajaba para Clayton como chófer y cocinero ocasional- y lo utilizó para financiar un "lujoso estilo de vida".

Al parecer, la acusada, que hace quince días se declaró inocente de todos los cargos, efectuó extracciones de dinero no autorizadas por valores que oscilaron entre los 2.000 (2.513 dólares) y los 310.000 euros (389.552 dólares), hasta sumar un total de 2,8 millones de euros (3,51 millones de dólares).

Hawkins, de 48 años y madre de dos hijos, escuchó atentamente a Clayton, mientras este describía los detalles de su relación profesional y de sus cuentas bancarias, en dos de las cuales la exayudante era titular.

Según declaró Clayton hoy, Hawkins desempeñó sus tareas como ama de llaves "eficientemente", labores por las que compartía con su marido un salario aproximado de 48.000 euros anuales.

El bajista relató también que, en una ocasión, Hawkins le confesó haber reservado billetes de avión valorados entre 13.000 y 15.000 euros para visitar a sus hijos en Estados Unidos y Londres.

El músico eliminó a Hawkins como titular de sus cuentas, pero la mantuvo como empleada.

"Ella tenía toda mi confianza. Trabajamos juntos durante mucho tiempo. Era muy concienzuda", afirmó Clayton ante el jurado.

En un momento de su declaración, el músico, de 52 años, bromeó con que no estaba acostumbrado a estar de pie ante un micrófono.

"Soy más de 'dum, dum, dum', pero practicaré mi técnica", afirmó el bajista, que ha formado parte de la banda durante treinta años.

En 2006, el grupo U2 ya se vio obligado a acudir a los tribunales para recuperar varias prendas que su cantante, Bono, vistió durante la legendaria gira del "The Joshua Tree" de 1987 y que estaban en posesión de su antigua estilista.

Lola Cashman, que trabajó para U2 como asesora de imagen y estilista entre 1987 y 1988, fue obligada por un tribunal irlandés a devolver los "souvenirs".

La banda recuperó así algunos objetos que estaban valorados en poco más de 5.000 euros (6.280 dólares).