Jóvenes en situación migratoria irregular en Nueva York calificaron el jueves de contradictorio que el estado no apruebe una medida que les ayudaría a ir a la universidad mientras el presidente Barack Obama suspende sus deportaciones y les otorga permisos de trabajo.

El llamado New York Dream Act ayudaría a jóvenes sin papeles a acceder a fondos del estado para pagarse una carrera universitaria. Los estudiantes podrían acceder al llamado Programa de Asistencia Educacional (Tuition Assistance Program, TAP) a pesar de no tener permiso para residir en el país.

Sin embargo, el Senado estatal rechazó el miércoles votar por la propuesta.

"Estamos muy desilusionados", dijo Daniela Alulema, una ecuatoriana que fue traída ilegalmente al país por sus padres cuando tenía 14 años.

"El único 'pero' que le ponían al New York Dream Act era que si éste era aprobado, de qué sirve tener a jóvenes en la universidad si después no pueden ir a trabajar. Pero ahora, con el anuncio de Obama, eso estaría arreglado, podremos trabajar. El problema es que ahora nos falta la educación".

César Vargas, un mexicano de 28 años que fue traído por sus padres ilegalmente al país cuando tenía cinco, dijo que si Obama actuó a favor de los jóvenes, el gobernador del estado, Andrew Cuomo, debería hacer lo mismo.

"El problema es que no comprende bien lo que esto representaría", dijo Vargas. "Vamos a continuar luchando a favor del New York Dream Act".

La oficina de Cuomo no respondió a The Associated Press de forma inmediata.

El Senado también rechazó el miércoles votar sobre otra medida llamada Fondo Dream, que crearía una comisión para recaudar dinero privado y generar becas para ayudar a hijos de inmigrantes a pagarse los estudios universitarios. El Fondo no costaría dinero al estado. La asamblea estatal, que cuenta con mayoría demócrata, votó a favor del Fondo este mes.

El New York Dream Act beneficiaría a entre 4.000 y 5.000 alumnos matriculados en la Universidad de la Ciudad de Nueva York y la Universidad Estatal de Nueva York que no tienen permiso para radicar en el territorio nacional.

Según datos emitidos recientemente por el Concejo Municipal de la ciudad de Nueva York, las dos medidas podrían beneficiar a unos 65.000 estudiantes de secundaria del estado que están en la misma situación migratoria.

Jackie Vimo, de la Coalición de Inmigrantes de Nueva York, dijo que por un lado el gobierno ha alentado a los "soñadores" o jóvenes sin papeles con el anuncio de Obama, mientras que, por el otro lado, el estado de Nueva York les ha frenado de nuevo.

"El estado no ha hecho nada para apoyar a los soñadores", dijo Vimo. "Se trata simplemente de abrir las mismas oportunidades que el resto de estudiantes. El estado apoya a los niños hasta los 18 años, ya que pueden asistir a las escuelas públicas. No tiene sentido entonces contar con recursos públicos hasta los 18 años y después ya, se acabó."

El Instituto de Política Fiscal calcula que el New York Dream Act costaría al estado tan sólo 17 millones de dólares, es decir un 2% del total de 885 millones de dólares que se sacaron del Programa de Asistencia Educacional para ayudar a estudiantes en el curso 2010-2011.

Obama anunció el viernes que se suspenderán las deportaciones de jóvenes sin papeles durante un plazo de dos años y se les permitirá solicitar permisos de trabajo si cumplen con una serie de requisitos.

Hay posibilidades de que la legislatura de Nueva York vuelva a considerar próximamente las propuestas para jóvenes inmigrantes, pero no está claro si eso ocurrirá, dijo Vimo.

___

Claudia Torrens está en Twitter como http://www.twitter.com/ClaudiaTorrens

___

Gráfico interactivo: http://hosted.ap.org/interactives/2012/migracion/