El jefe de la Administración General de Prisiones de Marruecos, Hafid Benhachem, señaló que en la actualidad hay cerca de 100 presos declarados en huelga de hambre en las prisiones de su país, todos ellos de ideología salafista.

En una entrevista con el diario local "Al Massae" publicada hoy, Benhachem dijo que esa cantidad de presos en huelga data del 8 de junio (y supuestamente no ha variado), aunque seguidamente puso en duda la realidad de esa huelga de hambre.

Según él, los presos salafistas dejan de comer para "llamar la atención" después de agotar las vías judiciales y tener sentencias definitivas, pero se preguntó cómo es que algunos de ellos, "tras dos meses de iniciar su huelga de hambre su estado de salud no ha cambiado, e incluso ganaron peso".

Benhachem añadió que algunos reos recurren a la huelga de hambre como medio de presión sobre la dirección penitenciaria para conseguir el traslado a otras cárceles, y reiteró la imposibilidad de cumplir con todas las demandas debido a restricciones en cuanto a espacio, por lo que no aceptará "presiones ni chantajes".

La Coordinadora General de Presos Islamistas (salafista) está realizando una intensa campaña para llamar la atención sobre el estado de los huelguistas, en la que insisten sistemáticamente en los malos tratos que, según ellos, sufren los salafistas en las cárceles marroquíes, lo que siempre es negado por las autoridades.

Benhachem dijo que la responsabilidad de lo que pueda suceder a los huelguistas compete también a sus propias familias y a "los que los apoyan y animan a seguir con esa actitud", mientras que la Dirección Penitenciaria sigue de cerca su estado de salud y les da la asistencia necesaria.