El Gobierno canadiense anunció hoy medidas para enfriar el mercado inmobiliario ante el temor a que los canadienses estén aumentando de forma insostenible en el largo plazo su deuda, que ha alcanzado niveles récord.

El ministro de Finanzas canadiense, Jim Flaherty, anunció hoy durante una rueda de prensa que el periodo máximo de amortización se reducirá de 30 a 25 años y que la cantidad de dinero que los canadienses pueden retirar cuando refinancian sus viviendas será un 80 % en vez de un 85 % como hasta ahora.

El objetivo de estas y otras medidas anunciadas hoy es encarecer las hipotecas y limitar la cantidad de dinero que los consumidores pueden tomar prestado en proporción a sus ingresos.

"Nuestro Gobierno ha animado a los canadienses a tomar prestado de forma responsable", dijo Flaherty.

"Sinceramente, el punto es que queremos asegurar que, cuando la gente realiza la compra más importante de su vida, lo hacen de forma prudente. Es deseable calmar un poco el mercado", añadió Flaherty.

La semana pasada, el organismo público Estadísticas Canadá dijo que la deuda de los hogares canadienses se había situado en cifras récord en el primer trimestre del año hasta alcanzar una tasa del 152 %. Esto significa que por cada dólar que los canadienses reciben de ingresos, tienen una deuda de 1,52 dólares.

El Banco de Montreal, una de las principales instituciones financieras del país, señaló que la reducción del periodo de amortización es equivalente a una subida de un 0,9 punto porcentual en una hipoteca media.

Pero Flaherty explicó que al reducir el periodo de amortización, en el largo plazo el consumidor pagará menos intereses.

"Las reducciones desde 2008 en el periodo máximo de amortización ahorrarán a una familia típica canadiense con una hipoteca de 350.000 dólares (canadienses) alrededor de 150.000 dólares en costes durante la vida de la hipoteca" dijo Flaherty.

En los últimos meses, el Banco de Canadá ha advertido que muchas familias canadienses están asumiendo niveles insostenibles de deuda aprovechando las bajas tasas de interés establecidas desde la crisis financiera de 2008 para reactivar la economía.

El temor del Banco de Canadá es que, cuando se vea obligado a aumentar los tipos de interés, que en los pasados 17 meses se mantienen fijos en el 1 %, muchas familias no podrán pagar sus hipotecas.

El Toronto-Dominion Bank dijo que "los niveles de deuda de los hogares canadienses han alcanzado niveles que causan preocupación".

Canadá es el país del G7 que mejor ha resistido la crisis financiera mundial en parte gracias al "boom" del sector inmobiliario en ciudades como Toronto y Vancouver.

La semana pasada un informe de Scotiabank indicó que el sector inmobiliario canadiense ha superado el rendimiento de la mayoría del resto de naciones desarrolladas y que, aunque en general el sector se estaba enfriando en Toronto, la construcción de apartamentos estaba en niveles de una burbuja inmobiliaria.