El enviado especial de la ONU para Siria, Kofi Annan, y el jefe de la Misión de Supervisión de la ONU en Siria (UNSMIS), el general Robert Mood, se reúnen este viernes en Ginebra tras la suspensión de los trabajos de los "cascos azules" en el país árabe a causa de la escalada de la violencia de las últimas semanas.

El portavoz de Annan, Ahmad Fawzi, explicó a Efe que Mood viaja a Ginebra para reunirse con el mediador internacional y ponerle al día de la situación de las operaciones, tras lo cual ambos comparecerán en una conferencia de prensa ante los medios de comunicación.

"(Mood) viene para reunirse con el enviado especial y nos pareció una buena idea que hablaran con la prensa sobre la suspensión de las operaciones y sobre la manera de encontrar la manera de avanzar hacia la resolución del conflicto", señaló Fawzi.

El martes, la ONU aseguró que está dispuesta a que sus observadores permanezcan en Siria pese a la persistencia de la violencia y que ahora está en proceso de estudiar qué formato puede dar a su interrumpida misión en el país árabe para impulsar el cumplimiento del plan de paz ideado por el enviado especial.

La misión, que tiene un mandato inicial de 90 días que se cumple el próximo 20 de julio, fue suspendida el sábado pasado por su máximo responsable sobre el terreno, el general Mood, ante el empeoramiento de la violencia en el país y del peligro al que se exponen los "cascos azules", alcanzados ya por varias explosiones.

La cita de Annan y Mood se celebra en un momento en el que continúan las conversaciones para la eventual celebración de una conferencia internacional sobre Siria, con participación de los cinco miembros del Consejo de Seguridad, con el objetivo de tratar de sacar el conflicto del callejón sin salida en el que está.

Diversas fuentes apuntan a que la reunión entre EE.UU., Rusia, China, el Reino Unido y Francia se celebrará en Ginebra el 30 de junio, algo que no quiso confirmar el portavoz de Annan, que aseguró que "no hay nada concreto, al margen de consultas intensas sobre la conveniencia y posibilidad de una conferencia".

"Se está hablando sobre posibles lugares y fechas, y sobre la lista de participantes, así como de los aspectos que se deben abordar si se celebra la reunión", manifestó Fawzi.

Fuentes diplomáticas indicaron que el principal obstáculo para convocar la reunión es el deseo expresado por Rusia de que Irán -país con una gran influencia en Siria- se implique de alguna manera en una eventual conferencia internacional, algo a lo que, en principio, se oponen frontalmente estadounidenses y británicos.

El ministro suizo de Exteriores, Didier Burkhalter, declaró por su parte que el Gobierno helvético ha propuesto formalmente a Annan que Suiza albergue esa conferencia internacional.

"Estamos preparados y en contacto con el equipo de Kofi Annan", afirmó Bukrhalter en unas declaraciones al diario "Neue Zurcher Zeitung". EFE