Los aimaras de Bolivia celebraron hoy en la ciudadela precolombina de Tiahuanaco la llegada del mítico año 5.520, coincidente con el solsticio del invierno austral, en un acto encabezado por el vicepresidente Álvaro García Linera.

Los primeros rayos del sol atravesaron la puerta del templo de Kalasasaya de Tiahuanaco las 07.14 hora local (11.04 GMT) y fueron recibidos por los aimaras y centenares de turistas con las palmas en alto, momento que marcó la inauguración del nuevo año.

Los sacerdotes aimaras hicieron oraciones y ofrendas junto a una fogata levantada en un altar dedicado al "Willka Kuti" o "retorno del sol", como llaman también a la fiesta que además inicia el cambio del ciclo agrícola para la siembra en el campo.

El presidente Evo Morales, de origen aimara, promueve la expansión de la celebración en el país para lo cual incluso ha declarado hace tres años que este día sea festivo nacional, pero en las ciudades y en la zona rural de los valles centrales y en el oriente del país tiene escasa repercusión.

También hay arqueólogos y antropólogos críticos con la fiesta, que sostienen que la antigüedad proclamada no tiene sustento científico ni histórico y fue inventada por agencias de turismo para promover visitas a Tiahuanaco, situada a 71 kilómetros de La Paz.

Los 5.520 años de la cultura andina resultan de la creencia de que la civilización prehispánica tiahuanacota tuvo una antigüedad de cinco mil años exactos, a los que se suma los 520 años que se cuentan desde 1492, cuando los españoles llegaron a este continente.

Linera encabezó el acto, junto a su novia la periodista Claudia Fernández, debido a que Morales viajó a Brasil para participar en la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible Río+20.

Síguenos en twitter.com/foxnewslatino
Agréganos en facebook.com/foxnewslatino