El artista Ai Weiwei, en régimen de arresto domiciliario desde hace un año, ya puede salir de su casa sin informar a la Policía, pero le sigue estando prohibido viajar al extranjero por ser objeto de investigaciones de bigamia, pornografía e intercambio ilícito de divisas extranjeras.

Una asistente de Ai, que prefirió mantener el anonimato, confirmó a Efe que, si bien las restricciones del arresto domiciliario ya "han sido levantadas", las de viajar al exterior "todavía continúan", por lo que el controvertido artista sigue sin disponer de pasaporte, al igual que su esposa.

Esta liberación "a medias" se produce un año después de que, el 22 de junio de 2011, la agencia oficial Xinhua anunciara que Ai Weiwei quedaba libre bajo fianza en régimen de arresto domiciliario durante 365 días tras ser acusado de "delitos económicos".

El contencioso actual con las autoridades comunistas comenzó en abril del pasado año, cuando el artista fue detenido en el aeropuerto de Pekín e incomunicado durante 81 días como sospechoso de "incitar a la subversión contra el estado", a pesar de lo cual fue acusado después de los mencionados delitos económicos.

Aunque hoy Ai ha podido salir de su casa sin informar de ello, según confirmó a Efe su asistente, todavía tiene varios frentes abiertos, que podrían aumentar si se le acusa formalmente de intercambio ilícito de divisas extranjeras, bigamia y pornografía, algo que él niega y con lo que las autoridades le han amenazado anteriormente.

Uno de esos frentes es la demanda que Ai presentó contra el Buró Fiscal de Pekín en abril, aceptada a trámite a comienzos de mayo, en la que alega que la acusación de evasión fiscal que pesa sobre él está basada únicamente "en materiales copiados provistos por la Oficina de Seguridad Pública".

Aunque Ai estaba llamado ayer a comparecer en una audiencia en un juzgado del distrito de Chaoyang de Pekín en relación a esta demanda, su estudio, Fake Design Cultural Development, situado a las afueras de la capital, emitió un comunicado en el que aseguró que el Buró de Seguridad Pública le advirtió "en repetidas ocasiones que no apareciera".

Finalmente, Ai, que previamente había publicado en su cuenta de Twitter las agresiones de agentes de la Policía a su asistente a las puertas del estudio, no acudió al juzgado, pero sí su mujer y algunos abogados.

Por otra parte, el artista ha apelado también la multa de 15 millones de yuanes (alrededor de 2,4 millones de dólares, 2 millones de euros) que el Buró Fiscal de Pekín impuso contra Fake Design en noviembre de 2011, y que, para el estudio, se trata del "clásico caso de utilizar crímenes económicos como medio para suprimir las libertades políticas".

Precisamente, Ai, conocido por su contribución al diseño del estadio olímpico "El Nido" de Pekín, se convirtió en punto de mira de las autoridades tras condenar de forma abierta las censuras del régimen comunista en entrevistas a medios de comunicación de todo el mundo.

Durante el año de su arresto domiciliario, Ai ha mantenido su activismo a través de internet, sobre todo, llegando a crear un propio Gran Hermano en su casa para denunciar, metafóricamente, la vigilancia a la que le sometían decenas de cámaras policiales que cercaban su estudio.

Contactado hoy por Efe, Ai, célebre también por su carácter irreverente y temperamental, sólo aseguró que no estaba en su estudio y que no quería ofrecer ahora más declaraciones por problemas con la batería de su móvil. "Mejor, mañana", se despidió.