El tiempo se le está acabando al Thunder de Oklahoma City en estas finales de la NBA.

El Thunder contó con una impresionante actuación de Russell Westbrook. Tomaron temprano una enorme ventaja. Vieron a LeBron James salir lesionado de la cancha en el cuarto período y recuperaron la ventaja poco después.

De alguna forma, no fue suficiente. Y sus esperanzas en esas finales recibieron un duro golpe el martes por la noche.

Pese a tener 43 puntos de Westbrook, 28 más de Kevin Durant y colocarse con una ventaja de 17 puntos para el final de primer período, Oklahoma City está ahora al borde de la derrota. James finalizó con 26 puntos, 12 asistencias y nueve rebotes, y Dwyane Wade y Mario Chalmers anotaron 25 puntos cada uno, para que el Heat de Miami venciese 104-98 en el cuarto juego y tomara una ventaja de 3-1 en la serie de siete juegos.

"Una cosa puedo garantizarles", dijo el coach del Thunder, Scott Brooks. "Vamos a pelear".

El quinto juego de la serie es el jueves en Miami, donde James y el Heat pueden capturar el título por el que esperan desde hace dos años.

La historia de la NBA dice que el Thunder está en serios aprietos. Ningún equipo se ha recuperado de un déficit de 3-1 para ganar. Ningún equipo siquiera ha forzado un séptimo juego en esas circunstancias.

Westbrook hizo 32 tiros al aro, la misma cantidad que el total combinado de James y Chris Bosh. Acertó 20 de ellos — la mitad de los conseguidos por Oklahoma City en la noche — y finalizó con siete rebotes y cinco asistencias. Para un armador que ha pasado tantos trabajos contra Miami, fue una noche estelar que el Thunder necesitaba desesperadamente.

"Pienso que Russell fue increíble esta noche", dijo Brooks. "Jugó incansablemente. Fue agresivo. Nos mantuvo en el partido y nos dio la oportunidad de ganar".

Pero el Thunder no la aprovechó, y ahora está al borde del abismo.