Una balacera durante el desalojo de una reserva forestal en la que murieron 11 campesinos y seis policías y que conmocionó al país, será investigada por una comisión de la Organización de Estados Americanos, anunció el miércoles el presidente Fernando Lugo.

El mandatario hizo el anuncio en un mensaje a la nación en el que se refirió a los hechos ocurridos el viernes en el distrito Curuguaty, un pequeño poblado en medio de la selva del departamento de Canindeyú, a casi 400 kilómetros al noreste de Asunción.

"La comisión encabezada por un representante de la OEA e integrada por destacadas personalidades civiles, entre ellas periodistas, servirá para contrastar el resultado de las investigaciones que llevan adelante la Policía y la fiscalía", aclaró el jefe de Estado.

Lugo afirmó que los policías fueron sorprendidos mientras realizaban un diálogo con líderes campesinos para el desalojo pacífico de la reserva de 2.000 hectáreas, propiedad del ex senador Blas Riquelme, del opositor Partido Colorado.

Unos 150 labriegos la ocuparon con la intención de forzar su expropiación pero el dueño consiguió una orden judicial de desalojo, que concluyó en la balacera en que murieron 11 campesinos y seis policías.

El fiscal Jhalil Rachid, encargado de las investigaciones, informó en conferencia de prensa en Curuguaty, transmitida por radioemisoras que estaba en las primeras averiguaciones.

"No tengo ni idea sobre cuántos campesinos y policías estuvieron involucrados, si tenían armas automáticas o no, si había infiltrados o no labriegos en el grupo. Visitaré la escena del enfrentamiento armado y recogeré evidencias", añadió.

Mientras, unos tres mil campesinos de la región oriental del país se dirigían a Curuguaty para realizar el jueves temprano una manifestación frente a la reserva forestal, para ratificar su reclamo de expropiación, indemnizaciones para familiares de los campesinos fallecidos y la inmediata libertad de doce labriegos imputados por homicidio de los policías.

Lugo ratificó que continuará recibiendo en audiencia a los líderes de organizaciones campesinas que realizan permanentes invasiones a fincas privadas de soja y ganadería, buscando forzar su expropiación, "porque ellos también son ciudadanos paraguayos", adujo el mandatario.

Monseñor Edmundo Valenzuela, obispo coadjutor de la Arquidiócesis de Asunción, hizo un llamado en conferencia de prensa "para que todos los ciudadanos respetemos el estado de Derecho y evitemos una eventual situación de caos que podría producir más derramamiento de sangre".