La Confederación de Sindicatos Europeos (CES) criticó hoy el acuerdo provisional alcanzado por los 193 países que participan en la cumbre medioambiental Río+20, al considerar que el texto incluye pocos avances sobre los derechos de los trabajadores y, en especial, sobre los de las mujeres.

El documento fue aprobado ayer por todas las delegaciones y será presentado a los mandatarios que participarán en la cumbre que comienza hoy en Río de Janeiro, un texto que fue elogiado por la ONU y por Brasil, pero duramente atacado por las ONG.

Con el visto bueno final de todas las delegaciones, el documento denominado "El futuro que queremos" quedó listo para ser presentado a los cerca de cien Jefes de Estado o de Gobierno que hasta el viernes participarán en la cumbre de la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible Río+20.

En un comunicado, los sindicatos europeos expresan su "gran decepción" por la "rápida aprobación de un documento que representa un retroceso frente a los compromisos alcanzados en acuerdos internacionales anteriores".

En particular, los sindicatos critican que los "débiles compromisos medioambientales" no incluyan avances sobre cuestiones sociales y ligadas al estatus de los trabajadores, y denuncian la "escandalosa supresión" del texto final de los derechos de las mujeres relacionados con el embarazo.

El texto sí hace una "firme referencia" a la actual crisis del paro, al trabajo decente y al papel de los trabajadores y los sindicatos en el desarrollo sostenible, según la CES.

No obstante, "hay pocas propuestas concretas sobre la forma de tratar estas cuestiones", señalan los sindicatos, que añaden que "exigirán acciones claras a los Gobiernos para que las declaraciones surtan efecto".

La CES advirtió de que la justicia social "no es posible si no se garantiza la protección del medio ambiente y de los derechos del hombre".