Las autoridades yemeníes han desbaratado un plan de la red terrorista Al Qaeda para atacar embajadas y a altos responsables del Estado y las Fuerzas Armadas del Yemen, informó hoy la Comisión Suprema de Seguridad yemení.

Un responsable de la citada comisión explicó en un comunicado, difundido por la agencia oficial Saba, que la policía descubrió el complot tras detener a tres supuestos miembros de Al Qaeda.

En el vehículo de los terroristas encontraron armas, explosivos y mapas de legaciones diplomáticas extranjeras y de viviendas de mandos militares y personalidades importantes del Gobierno.

Las fuerzas de seguridad también capturaron a uno de los implicados en el atentado suicida perpetrado el 21 de mayo pasado durante unos ejercicios militares en Saná y que causó la muerte de más ochenta soldados.

El detenido, identificado como Mayed Hozam al Qeleisi, planeaba, además, varios atentados terroristas contra instituciones locales y extranjeras y altos cargos del Gobierno y las Fuerzas Armadas.

La misma fuente explicó que la policía detuvo a un ciudadano tunecino, identificado como Nazar Abdel Rahman al Yamia, al que calificó como "uno de los más peligrosos miembros de Al Qaeda que se encuentra en el Yemen".

Al Yamia se trasladaba permanentemente con un grupo de esa organización entre las provincias de Abian, Shabua y Hadramut, ubicadas en el sur de Yemen.

Además, el cabecilla de Al Qaeda, Salah al Yauhari, murió la noche de ayer, martes, con otros dos compañeros, en un ataque lanzado por un avión estadounidense no tripulado en el área de Al Had, en la provincia de Al Baida, en el sureste yemení.

El terrorista preparaba a esos dos ayudantes para cometer ataques suicidas contra autoridades gubernamentales y castrenses en Al Baida.

El pasado 15 de junio, el Ejército yemení recuperó el control de la ciudad costera de Shoqra, el último bastión que le quedaba a Al Qaeda en la provincia de Abian.

Dos días antes las tropas expulsaron a los combatientes de la organización terrorista de las ciudades de Zinyibar (capital de Abian) y Yaar, que habían caído en manos de Al Qaeda en mayo de 2011.

En el último año, Al Qaeda ha aumentado su actividad en el Yemen gracias a la situación de inestabilidad que vive el país desde que en enero de 2011 estallaran revueltas populares contra el entonces presidente Ali Abdalá Saleh, quien finalmente cedió el poder a su vicepresidente, Abdo Rabu Mansur Hadi, en febrero pasado.