La Policía moral iraní ha iniciado una nueva campaña de acoso a las mujeres que en su opinión contravengan las estrictas normas de vestimenta que impone la República Islámica de Irán.

En ese marco, decenas de agentes impidieron este miércoles a un amplio grupo de mujeres atender un concierto en Teherán al considerar que su hiyab (pañuelo que oculta el pelo) y su mantó (camisa larga y amplia que cubre del hombro a las rodillas) no se ajustaban a los principios islámicos que rigen en el país.

Las autoridades religiosas iraníes exigen, además, a las mujeres -incluidas las extranjeras- que no se maquillen y que cubran sus pies con calcetines.

La campaña, que se repite cada verano, supone una presencia mayor de policías morales en las calles del país, y en particular en los barrios altos de Teherán, donde viven los extranjeros y gran parte de la sociedad acomodada capitalina.

Los agentes fiscalizan plazas, centros comerciales, parques, montañas, exposiciones, conciertos, coches, taxis, calles y actúan incluso contra quienes pasean perros por la calle o escuchan música a gran volumen en los automóviles.

También inmoviliza cualquier vehículo en el que viaje una pareja que no sea familia o sea conducido por mujeres que no llevan bien cubierta la cabeza.

Según la agencia local de noticias estudiantil Isna, la Policía ha advertido, asimismo, que en los próximos días realizará nuevas redadas dentro de la lucha contra el denominado "mal hiyab".

Días antes, el subcomandante de la Policía iraní, Ahmad Reza Radan, ya advirtió que no se tolerará "ropa ajustada, pañuelo que muestre el pelo de por dos puntos- adelante y detrás-, mantó por encima de la rodilla y pantalones estrechos", todo ello ejemplos de vestuario amoral.

En Irán, todas las mujeres, incluidas las no musulmanas y las extranjeras, están obligadas a cubrirse la cabeza con un pañuelo y a vestir túnicas largas y amplias.