El ministro de Hacienda español insistió el miércoles que el país no necesita un rescate bancario en gran escala, pese a que el interés pagado por sus bonos soberanos se encuentra en el límite de sus posibilidades a mediano y largo plazo.

El interés de los bonos a 10 años bajó cerca de 27 puntos base a 6,73%, debajo del 7% en que se encontraba desde el lunes. Dicho interés es considerado por analistas de los mercados como insostenible a mediano y largo plazo, y obligó a la postre a Grecia, Irlanda y Portugal a solicitar créditos de rescate.

A pesar de ello, el ministro de Hacienda Cristóbal Montoro dijo al Parlamento que España no necesitará el mismo tipo de asistencia "porque no necesita ser rescatada".

Sin embargo, tras años de insistir en que sus bancos figuraban entre los más sólidos de Europa, España tuvo que admitir recientemente que necesitará un plan de rescate bancario para proteger el sector tras años de bonanza financiera que se malograron en el 2008. Pero los inversionistas están ahora más preocupados de que el país tenga que ser rescatado y ello podría poner seriamente a prueba la totalidad del sistema financiero de la Unión Europea.

Miles de miembros del sindicato español se manifestaron en las calles de Madrid el miércoles por la noche en contra de las medidas de austeridad aprobadas por el Parlamento durante los últimos cinco meses por el nuevo gobierno conservador del primer ministro Mariano Rajoy.

Indicaron que las acciones de Rajoy para evitar que España tenga que aceptar un rescate financiero público destruyen la cuarta economía de la eurozona, que vive su segunda recesión en tres años con una tasa de desempleo cercana al 25%.

La manifestante Silvia Mureil dijo que desea que Rajoy "explique a dónde han ido los empleos que sus reformas y paquetes de austeridad se suponía que crearían".

"Pienso que el gobierno debería considerar un paquete de rescate para los trabajadores del país en vez de que sea sólo para el sector bancario", dijo la asistente médico de 37 años. "No creo que rescatar a los bancos vaya a generar un flujo de créditos, por lo que exhorto a nuestros líderes a pensar en inyectar dinero en la asistencia pública en lugar de hacerlo en los bancos".

Los temores de que España no pueda pagar sus deudas aumentaron la semana pasada cuando el país aceptó un crédito de la eurozona por 100.000 millones de euros para apuntalar su debilitado sector bancario, que cuenta en sus balances con miles de millones de dólares de créditos de bienes raíces morosos.

El mayor temor es que, como el dinero contará como un crédito y elevará la deuda general española, los costos de financiamiento del país sofoquen al gobierno mientras intenta salir de una recesión y de una tasa de desempleo del 24,4%.

Como el gobierno es a la postre responsable de pagar el dinero del rescate bancario, el acuerdo desató los temores sobre el tamaño de la deuda pública. Si Madrid no puede lograr que los bancos le reembolsen el dinero utilizado para su rescate, tendrá que sufragar las pérdidas.

Esas pérdidas podrían ser demasiado para el gobierno, que encara ya una segunda recesión en tres años y un desempleo que es el mayor entre las 17 naciones de la eurozona.

El elevado interés bancario que tiene que pagar España para vender su deuda pública indica además que hay muy poco interés en sus bonos. Los bancos españoles — cargados de préstamos y activos tóxicos — han estado comprando los bonos, que están siendo usados para apoyar a los bancos, atrapando a España y a su sistema bancario en un círculo vicioso de deuda.

_____

Alan Clendenning y Harold Heckle contribuyeron a este despacho desde Madrid.