El portavoz del Gobierno libio, Naser al Manaa, aseguró hoy que los enfrentamientos que estallaron el pasado día 13 en la región de Yebel Nafusa, al suroeste de Trípoli, causaron 105 muertos y 500 heridos.

En una rueda de prensa celebrada en la capital libia, Al Manaa llamó a las partes enfrentadas a la contención y a asumir su responsabilidad y agregó que desde hace dos días la situación está en calma.

Los enfrentamientos comenzaron cuando miembros de la tribu Mechachia se negaron a que fuerzas del Ejército y milicias progubernamentales de la ciudad de Zintan entraran en las localidades de Mazda y Al Shaquiqa en busca de una decena de personas perseguidas por la justicia.

Al Manaa agregó que el Estado Mayor del Ejército no había intervenido debido al temor de que su actuación pudiera causar la muerte de civiles.

Además, precisó que se había constituido una fuerza especial, dispuesta a desplegarse en la zona de Mazda, donde los combates fueron más duros.

Asimismo explicó que se habían creado varios equipos de negociadores para intentar encontrar una solución al conflicto.

Representantes de la tribu Mechchia, que había denunciado la muerte de al menos 80 personas, acusaron a las fuerzas de Zintan de emplear gases en su ofensiva.

Sin embargo, el Organismo Nacional para la Convención de Armas Químicas de Libia negó hace dos días que se hubiera empleado armamento químico en los enfrentamientos, negación sobre la que insistió hoy el portavoz gubernamental.