Las autoridades egipcias dijeron el miércoles que demorarán el anuncio del ganador de las elecciones presidenciales, pero no dieron una nueva fecha.

La Comisión Electoral Suprema dijo en un comunicado que no se anunciarán los resultados el jueves, como estaba previsto, debido al elevado número de quejas presentadas por los dos candidatos.

Un panel de jueces debe estudiar unas 400 quejas presentadas tanto por Ahmed Shafiq, el último primer ministro del derrocado presidente Hosni Mubarak, como por el islamista Mohamed Morsi, de la Hermandad Musulmana.

Ambos reclaman la victoria: Shafiq con el 51,5% de los votos, y Morsi con el 52%.

Un agravante en la disputa explosiva por la presidencia es el estado de salud de Mubarak, de 84 años, que fue derrocado por un levantamiento popular el año pasado y cumple una sentencia a prisión perpetua.

Durante la noche, la prensa estatal informó que Mubarak había padecido un derrame cerebral y que estaba conectado a un respirador artificial. Fue transferido a un hospital militar desde el hospital de la prisión cairota desde donde estaba desde su condena el 2 de julio por no haber detenido la matanza de manifestantes opositores durante el levantamiento. El miércoles, funcionarios de seguridad dijeron que estaba en coma, pero sin el respirador, y que su corazón y otros órganos vitales funcionaban.

Las declaraciones opuestas de los dos rivales por la presidencia han agravado la crisis política egipcia a menos de dos semanas de la fecha para que el consejo militar gobernante entregue el poder al presidente electo.

Los generales en la junta han impuesto enmiendas y agregados a una declaración constitucional que afianzó su control sobre el poder. El decreto priva al próximo presidente de poderes significativos y da a los militares control sobre el presupuesto nacional y la redacción de una nueva constitución permanente.

La declaración se produce días después que los jueces designados por Mubarak antes de ser derrocado decidieron disolver el parlamento dominado por islamistas aduciendo que la ley electoral violó el principio de igualdad.

Decenas de miles de islamistas de la Hermandad y sus aliados efectuaron una protesta en el centro de El Cairo el martes por la noche para protestar por la declaración y la disolución del parlamento.