La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, abogó hoy en la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible Río+20 por fortalecer la justicia ambiental para frenar el deterioro del planeta y censuró que haya naciones que no asuman sus compromisos en la protección del medio ambiente.

La jefa del Estado costarricense enumeró los logros que, a su juicio, ha conquistado su país, como que el 90 % de la electricidad consumida proceda de fuentes renovables, y aseguró que el camino que han escogido "no es sencillo".

En un discurso pronunciado en el plenario de la cumbre, Chinchilla aseguró que "otras naciones siguen sin asumir sus compromisos" para garantizar la preservación del planeta.

"Sufrimos los embates de un clima que cambia por los gases de efecto invernadero", dijo Chinchilla, quien añadió que las medidas para contrarrestar los efectos nocivos del ser humano sobre el planeta no son solo "un reto ético" sino que constituyen una medida para el crecimiento y desarrollo.

"Costa Rica tiene una biodiversidad excepcional y tenemos la responsabilidad de protegerla", declaró la presidenta.

Asimismo, abogó porque la ONU apoye el desarrollo sostenible, el "fortalecimiento de la justicia ambiental" y el establecimiento de instrumentos que mejoren el acceso a la información.

"Lo que deteriora a unos, nos deteriora a todos", dijo Chinchilla, quien apeló a la responsabilidad colectiva al considerar que se trata de "ciudadanos globales".

La presidenta recordó que la crisis internacional es una preocupación de los líderes mundiales, pero pidió que no se deje de lado la cuestión medioambiental, que calificó como "una de las mayores debacles" de la humanidad.