El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, aplaudió hoy la reanudación del diálogo nacional en el Líbano, tras más de un año de parón por la crisis política, y pidió compromiso político a los líderes libaneses para proteger al país del impacto del conflicto en la vecina Siria.

"En estos tiempos difíciles es particularmente importante el compromiso de los líderes políticos en el Líbano para proteger al país del impacto de las tensiones regionales", dijo ante la prensa el portavoz de Ban, Martin Nesirky, en la sede central de la ONU en Nueva York.

El máximo responsable de la ONU acogió "con beneplácito" la reanudación el pasado 11 de junio del diálogo en el Líbano tras 19 meses en punto muerto y animó a los líderes políticos del país a "continuar con su trabajo en este importante proceso", al tiempo que dijo esperar con aliento la próxima reunión que mantengan.

Los líderes libaneses volvieron a la mesa del diálogo nacional, una iniciativa lanzada en 2006 que estuvo suspendida desde noviembre de 2010 por las sucesivas crisis en el país y cuya siguiente sesión está prevista para el 25 de junio.

"Naciones Unidas continúa creyendo que el diálogo nacional pude desempeñar un papel crucial a la hora de promover la estabilidad y la autoridad del Estado en el Líbano", añadió el secretario general, quien alabó el papel del presidente libanés, Michel Sueliman, en esa vuelta al diálogo.

En su reunión de la pasada semana, los líderes libaneses pidieron controlar la frontera con Siria para evitar el contrabando de armas y la desestabilización en el Líbano derivada del conflicto en el país vecino, que tiene divididas a las fuerzas políticas libanesas.

En un comunicado, los participantes en el diálogo reclamaron que el Líbano se mantenga "alejado de las disputas regionales e internacionales, en especial en Siria", y apostaron por el diálogo para preservar la paz en el país.