La Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos valoró hoy la reconstrucción en la ciudad chilena de Concepción del asesinato de un dirigente comunista durante la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990), pero aseguró en Chile "aún hay mucha impunidad".

El juez de la Corte de Apelaciones de esa ciudad, Carlos Aldana, llevó a cabo este miércoles la reconstrucción del crimen de Víctor Huerta Beiza, de 52 años, a la que fueron citados agentes de la represora Central Nacional de Informaciones (CNI), del régimen militar, "que sirvió para clarificar sus testimonios", apostilló.

Huerta fue secuestrado en noviembre de 1983 y trasladado a un cuartel de la CNI de esa ciudad, donde le torturaron y acribillaron, asesinato que intentaron disfrazarlo como un enfrentamiento.

Héctor Sandoval, integrante de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, afirmó hoy tras la reconstrucción del crimen que "por fin se comienza a revelar a los crueles autores de los asesinatos durante la dictadura, aunque aún hay mucha impunidad en este país".

El juez Aldana dijo en declaraciones a los periodistas que aún existen contradicciones entre las versiones dadas por los exagentes de la CNI, pero que se logró determinar cómo se produjeron los hechos en aquel entonces.

"Se permitió fijar la participación de los querellados y precisado la forma en la que habría ocurrido los hechos", añadió Aldana.

Aunque el juez no lo oficializó, trascendió que el autor material de la muerte de Huerta, es Carlos Herrera Jiménez, quien cumple condena por el asesinato del sindicalista Tucapel Jiménez, en 1982.

La reconstrucción del juez Aldana también fue valorada por el presidente del Partido Comunista y actual diputado de esa colectividad, Guillermo Teillier,

"Es un gran paso para esclarecer qué pasó no sólo con Víctor, sino con todos quienes terminaron muertos o desaparecidos bajo la dictadura de Pinochet en su plan por exterminar a la cúpula de nuestro partido", añadió.

Recordó que en un primer informe de Aldana ya se informa de la participación de Carlos Herrera Jiménez, Álvaro Corbalán y Armando Cabrera, todos agentes de la CNI, en el crimen de Huerta y que se encuentran purgando condena por otros asesinatos durante la dictadura de Pinochet.

María Rojas, otra integrante de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, que estuvo presente cuando los agentes se llevaron a la víctima, señaló hoy "que los trajeron a Concepción son los mismos que secuestraron a Huerta. Yo estaba allí", recalcó.

Según informes oficiales, durante la dictadura de Pinochet unos 3.200 chilenos murieron a manos de agentes del Estado, de los que 1.192 aún figuran como detenidos desaparecidos y otros 38.000 fueron torturados o sufrieron prisión por causas políticas.