Dos tercios de los embarazos en Estados Unidos llegan a buen término, una tasa significativamente más alta que en 1990 cuando los abortos eran un 33 por ciento más comunes que ahora, según un informe divulgado hoy.

El estudio del Centro Nacional para Estadísticas de Salud indicó que en 2008, la fecha más reciente de los datos disponibles, se informó de más de 6,5 millones de embarazos, de los cuales 4,2 millones, esto es el 65 por ciento, culminaron en nacimientos.

El tercio restante de los embarazos se dividió, casi en porciones iguales, entre los abortos provocados y la pérdida involuntaria del feto: 1,2 millones de embarazos terminados por aborto voluntario (18 por ciento), y 1,1 millones de embarazos perdidos (17 por ciento).

De acuerdo con las cifras del gobierno en 1990, el 61 por ciento de los embarazos llegó a buen término, los embarazos malogrados fueron el 15 por ciento, y el 24 por ciento terminó en aborto.

La autora principal del informe, Stephanie Ventura, indicó que deben tomarse en cuenta numerosos factores para explicar por qué las cifras de 2008 muestran un incremento gradual en los embarazos malogrados.

Un factor, añadió Ventura, es que en la medida que la tecnología médica ha permitido la identificación de un embarazo más temprano también se identifican más abortos involuntarios tempranos.

Asimismo el riesgo de que se malogre el embarazo o que el bebé muera al nacer aumenta con la edad de la mujer, y en décadas recientes las mujeres han estado postergando la procreación.

El informe encontró que las tasas de embarazo en mujeres de 20 a 29 años de edad "han disminuido a los niveles más bajos en más de tres décadas".

Al mismo tiempo las mujeres con edades entre 30 y 35 años han seguido teniendo tasas de embarazo más altas que las mujeres de 18 ó 19 años de edad, una reversión de las tendencias que comenzó alrededor de 2002.

En 2008 la tasa de embarazos de mujeres entre 15 y 19 años de edad fue de 69,8 por cada 1.000, la más baja desde 1976.