Tres exmiembros de los servicios secretos serbios fueron condenados hoy a un total de 22 años de cárcel por complicidad en el atentado fallido en 2000 contra Vuk Draskovic, entonces líder de la oposición al autoritario presidente Slobodan Milosevic.

El Alto Tribunal de Belgrado decretó ocho años de prisión contra el exjefe del Centro belgradense de los servicios secretos serbios Milan Radonjic.

Por su parte, los exresponsables de dos departamentos de ese centro, Stevan Basta y Ratko Romic, recibieron sendas penas de siete años de cárcel.

Según la decisión judicial, los tres ayudaron de forma premeditada en la preparación del atentado contra Draskovic, al supervisar y filmar su casa de verano, sus alrededores y los vehículos que usaba.

Draskovic sufrió heridas leves en ese ataque, perpetrado el 15 de junio de 2000, cuando el político se encontraba en su casa de verano en la ciudad adriática montenegrina de Budva.

En 2005, en otro juicio, fueron condenados tres exmiembros de la hoy disuelta unidad especial de policía JSO como autores materiales del atentado a Draskovic.