El Gobierno del Estado nigeriano de Yobe, en el noreste del país, ha impuesto hoy un toque de queda de 24 horas en la ciudad de Damaturu, la capital de la región, donde ayer se produjeron intensos enfrentamientos armados entre cristianos y musulmanes.

En un comunicado remitido a la prensa, Abdullai Bego, asistente de Información del gobernador del Estado de Yobe, Ibrahim Geidam, aseguró que el toque de queda se ha impuesto por la violencia continuada que se inició ayer sobre las 17.00 hora local (16.00 GMT).

A esa hora, unos 100 supuestos miembros del grupo radical islámico Boko Haram invadieron Damaturu, lo que provocó intensos tiroteos que se prolongaron hasta la mañana de hoy.

Según Bego, además del toque de queda total de Damaturu, también se ha restringido el movimiento de los ciudadanos en la localidad de Potiskum, que tiene prohibido salir a la calle desde las 22.00 a las 06.00 hora local.

Aunque la policía aun no ha dado a conocer el número de víctimas que dejó el intenso tiroteo de anoche en Damaturu, el diario privado local Daily Trust informó hoy de que al menos un agente y un soldado murieron y otras cuatro personas resultaron heridas.

Por su parte, el comisario de la policía del Estado de Yobe, Moses Onireti, dijo a la prensa hoy que agentes de las fuerzas de seguridad comenzaron a buscar cadáveres de posibles víctimas y de personas que hayan podido resultar heridas en el ataque, el tercero de estas dimensiones que se produce en Yobe este año.

El suceso de ayer se produce dos días después de un atentado terrorista contra tres iglesias cristianas en el estado norteño de Kaduna que dejó al menos 70 muertos, según las últimas cifras que publican hoy los medios locales, aunque la policía habla de tan sólo 16 víctimas.

Boko Haram se responsabilizó de los ataques de Kaduna, que dijeron era una represalia por la muerte de musulmanes, y aseguró que llevaría a cabo más asaltos.

Los atentados de Kaduna desencadenaron también ataques de juventudes cristianas contra musulmanes, que dejaron al menos 11 muertos.

Desde que Boko Haram iniciara su violenta campaña en 2009, cuyo objetivo es instaurar la Ley Islámica en Nigeria, han muerto al menos 1.200 personas en los distintos enfrentamientos y atentados, según cifras ofrecidas por el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas nigerianas, Oluseyi Petinrin.