El argentino Juan Carlos Jesús Benedicto, requerido por la justicia de su país por supuestas violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura militar, fue expulsado por violar leyes migratorias tras haber sido detenido en la sureña ciudad paraguaya de Encarnación.

El oficial de guardia de la comandancia de la policía en Encarnación Ricardo Servín confirmó el miércoles a The Associated Press que Benedicto fue entregado a las autoridades policiales de la provincia argentina de Misiones, en el puente San Ignacio de Loyola sobre el río Paraná.

Su arresto se produjo el martes durante un control rutinario de documentaciones de la policía en los alrededores del palacio de Justicia de Encarnación, 420 kilómetros al sur de Asunción.

La página digital del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Argentina indicó que el detenido está procesado por su supuesta implicación en secuestros y desapariciones durante la dictadura militar de 1976 a 1983.

De profesión escribano, Benedicto, de 54 años, colaboró con los militares que actuaron en el centro clandestino de detención del Arsenal Miguel de Azcuénaga de la provincia de Tucumán, 1.312 kilómetros al norte de Buenos Aires.

El único civil procesado por delitos de lesa humanidad en Tucumán, Benedicto cumplía prisión domiciliaria desde 2010 hasta que en diciembre de ese año fue trasladado a una clínica psiquiátrica por un supuesto intento de suicidio desde donde se fugó.

La última dictadura militar asesinó a 30.000 disidentes, según organismos de derechos humanos. Las cifras oficiales reducen esa cifra a 13.000.

Según la Secretaría de Derechos Humanos de Argentina, hay 31 prófugos acusados de delitos de lesa humanidad por los que el gobierno ofrece una recompensa global de 3,2 millones de pesos (unos 911.000 dólares).