Durante décadas, la tableta computadora fue como un espejismo en la industria tecnológica: una gran idea, aparentemente alcanzable a corto plazo, que se desvanecía cuando las empresas interesadas parecían acercarse. Microsoft ha experimentado varias veces este ciclo de esperanza y desilusión.

El dispositivo Surface, revelado el lunes por la enorme empresa con sede en Redmond, no es la primera tableta que ideó. Por cierto, los ingenieros de la compañía han tratado de reconfigurar las computadoras personales desde que apareció la primera.

Las primeras personales tenían teclados, copiados de la máquina de escribir. Pero el público empezó a preguntarse si los lápices, que son una herramienta de escritura más cómoda, serían una base mejor para las computadoras personales.

Varias empresas empezaron a trabajar en computadoras a punzón (estilete) a fines de los años 80, y Microsoft se subió al tren. Para 1991 lanzó "Windows for Pen Computing", un añadido a Windows 3.1, que permitía que el sistema operativo aceptara comandos con un estilete. Varios dispositivos usaban programas de Microsoft, y son reconocibles como los antepasados de las tabletas actuales: eran planos cuadrados portátiles con una pantalla en una cara. Pero no estaban diseñados para los comandos táctiles: el paradigma utilizado era el del anotador y el lápiz.

La moda de la computadora a estilete pasó mayormente. Aunque PenWindows recibió mucha atención, la computación general siguió basándose en el teclado.

En el 2002, el fundador de Microsoft, Bill Gates, comentó que esas primeras tabletas eran "casi penosas de recordar", pero que tenía algo mucho mejor, un artefacto que cumpliría "un sueño que yo y otros hemos tenido durante años". Era Windows para la Tableta XP de las portátiles. Esta vez, fabricantes de computadoras como Hewlett-Packard Co., Samsung Electronics, Toshiba Corp. y Acer Group siguieron la tendencia y produjeron tabletas.

Al igual que la generación anterior, algunas se asemejaban a las tabletas actuales, pero en el interior eran realmente computadoras portátiles. Comparadas con un iPad eran muy caras — unos 1.500 dólares_, pesadas y la carga de batería duraba poco. Los compradores pagaban mucho para poder utilizar la pantalla con un estilete.

Otro problema era que las adaptaciones al estilete eran radicales. Windows seguía siendo un sistema operativo basado en teclado y mouse, y muchas funciones eran difíciles de resolver con un estilete. Las aplicaciones de terceras partes no fueron convertidas para usar con estilete. Como respaldo, muchas de las tabletas tenían teclado.

La tableta fue bien recibida en algunos ambientes comerciales, donde se apreciaba una computadora personal que el usuario podía manejar de pie, al menos por períodos breves. Pero siguieron siendo un producto para un público específico, y el número de fabricantes de tabletas se fue reduciendo.

Además del impulso con las tabletas, Microsoft interesó a socios como Fujitsu y ViewSonic para crear Smart Displays. Eran tabletas grandes para uso casero, cada una de ellas vinculada a una computadora personal por medio de Wi-Fi, convirtiéndolas en algo así como un monitor costoso con portabilidad limitada. Se suponía que fuese una alternativa más barata a una tableta completa, pero llegaron a alcanzar precios de 1.000 dólares y más en el 2003. Mientras se usaba el Smart Display no podía usarse la computadora personal conectada. Se vendieron muy pocas, y Microsoft canceló el proyecto el mismo año.

Microsoft insistió con las tabletas en el 2006 en el "Proyecto Origami" junto con algunos socios. La idea era fabricar computadoras personales realmente diminutas con pantallas sensibles no solamente a estilete, sino también dactilar. Esta vez pocas compañías le siguieron. Una de ellas era Samsung, que había alentado grandes esperanzas en su "Q1".

Pero Microsoft no había aprendido mucho de su aventura con las tabletas computadoras personales. Las CP "ultramóviles" seguían siendo costosas y duraban muy poco a batería; el Q1 permitía navegar en internet durante unas dos horas. En lo que le acertó fue en el peso, apenas un poquito más que un iPad de primera generación.

En el 2008 se informó de una nueva computadora tableta desarrollada por Microsoft, "Courier", con dos pantallas unidas por una bisagra. Estaba diseñada para estilete y dactilar. Microsoft canceló el proyecto en el 2010 aduciendo que había sido uno de muchos proyectos que ponía a prueba para "impulsar la productividad y creatividad".

Una computadora táctil que vio la luz en el 2008 fue Microsoft Surface. Era más una mesa que una tableta: la computadora era una caja grande que se colocaba sobre el piso, con una gran pantalla horizontal arriba. No era para uso hogareño sino para muestras comerciales en tiendas y aplicaciones similares. Curiosamente, Microsoft no se asoció para crear este producto, sino que lo produjo y vendió por cuenta propia. Salió como un producto para un nicho específico, y así se ha mantenido.

Microsoft ha tenido un éxito notable en el espacio de las tabletas, si uno quiere aplicar una definición amplia al término. Su sistema operativo "computadora personal de bolsillo", que es distinto de Windows, operaba en "asistentes digitales personales" manuales del tamaño de un teléfono a partir del 2000 aproximadamente. Los dispositivos eran poderosos en comparación con los asistentes digitales personales Palm, líder del mercado en su época. Las computadoras personales de bolsillo (Pocket) permitían pantallas a color y podían reconocer una escritura manuscrita informal. Compaq supo aprovechar los programas Pocket de Microsoft en su popular línea iPAQ. Pero los asistentes digitales personales eran un mercado reducido, y cuando Pocket pasó a los teléfonos multiusos y fue rebautizado Windows Mobile, pronto halló fuerte competencia en el BlackBerry y después el iPhone.

La compañía que finalmente descifró el código de la tableta en el 2010 fue Apple, no Microsoft. Apple hizo de iPad un éxito al perfeccionar un teléfono en vez degradar una computadora personal, que es lo que Microsoft había tratado de hacer con la computadora personal tableta y Origami. Los microcircuitos telefónicos son baratos y duran mucho más a batería, lo que significa que el iPad era liviano, barato y con buena duración de batería. Además, el programa de iPhone que usaba estaba destinado desde el comienzo a recepción digital.

La estrategia de Microsoft es ahora similar. La versión de Windows orientada a la tableta presenta características de diseño de Windows Phone, su nuevo sistema de teléfono multiusos. Lo que es más importante, el programa está destinado a operar con microcircuitos de estilo telefónico en vez de los de las computadoras personales que habían sido el recurso central de Windows desde su creación en los años 80. Resta por verse si Microsoft puede concretar su visión de las tabletas o si seguirá siendo un espejismo.