Las solicitudes de asilo descendieron en España un 65 por ciento desde 2001 hasta el pasado año por el endurecimiento de las políticas de control de las fronteras, que están impidiendo a personas perseguidas ejercer este derecho.

En los últimos diez años las peticiones de protección internacional pasaron de 9.490 en 2001 a 3.414 en 2011, de las que 2.712 fueron admitidas a trámite -el 84,5 %-, 90 inadmitidas, 392 denegadas y 14 causaron baja, según el último informe de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR).

El documento señala que el número de solicitudes de protección internacional aumentó un 24,4 por ciento el pasado año (en 2010 hubo 2.744), y de ellas 2.693 tuvieron lugar en territorio nacional, 344 en puestos fronterizos, 261 en Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) y 116 en embajadas.

No obstante, este aumento "es anecdótico", valoran en CEAR, ya que en gran medida se debe a los 390 cubanos que llegaron a España tras un acuerdo suscrito entre los gobiernos de España y Cuba (que permitió también la llegada de otros 379 en 2010), ya que las cifras totales siguen siendo de las más bajas desde la aprobación de la primera ley de asilo en 1984.

España ocupa el puesto 13 de la UE, aunque desciende al 24 si se utiliza como referencia el número de solicitudes por millón de habitantes.

"Muchas personas no vienen a España a pedir asilo porque es uno de los principales países gendarmes, que bloquean la entrada de inmigrantes, y saben que en España es más difícil que concedan el estatuto de refugiado", explica la secretaria general de CEAR, Estrella Galán.

Por nacionalidades, el mayor número de peticiones correspondió a personas originarias de la Costa de Marfil -550-, seguidas de los cubanos -440- y de ciudadanos de Nigeria -259-.

CEAR denuncia la existencia de importantes obstáculos para acceder al procedimiento de asilo y protección internacional y recuerda que, en 2011, al menos 8.788 personas intentaron acceder a España por las costas y las ciudades de Ceuta y Melilla.

Además, lamenta que, coincidiendo con la "primavera árabe", España introdujo el visado de tránsito a los nacionales de Siria, coincidiendo con la llegada de 28 ciudadanos de ese país al puesto fronterizo de Madrid-Barajas en septiembre de 2011. Sólo tres personas en 2011 pudieron formalizar esta petición y 10 en 2012.

La responsable de CEAR señala que España se ha comprometido a traer, después del verano, a un centenar de personas que viven en los campos de refugiados en Túnez, tras las revueltas árabes.

Lamenta además que los recortes en el presupuesto de las organizaciones que apoyan a los refugiados pueda incidir en las familias "que habían conseguido estabilizar su situación y que podrían plantearse su retorno".

En el caso de CEAR, la reducción asciende este año al 31 por ciento y supera el 50 por ciento desde 2009, precisa Galán.

Con motivo del Día Internacional del Refugiado, el 20 de junio, CEAR ha lanzado la campaña "No entran", para que los ciudadanos se pongan en la piel de un refugiado y vean los obstáculos que sufren para poder pedir ayuda, que será difundida a través de las redes sociales.