La Unión Europea aprobó hoy la declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible Río+20, a pesar de que no haya recogido varias de sus demandas.

El grupo europeo manifestó en un comunicado que el acuerdo avanza en las metas del desarrollo sostenible y en el reconocimiento del papel de la "economía verde" como un instrumento para conseguir esos objetivos.

No obstante, lamentó no haber logrado la creación de una Organización Mundial del Medio Ambiente, aunque valoró positivamente el fortalecimiento del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la creación de un foro de alto nivel para promover el buen gobierno del desarrollo sostenible.

"Hoy el mundo ha indicado que debemos movernos hacia el desarrollo sostenible y que la economía verde e inclusiva es un instrumento central para conseguirlo", afirmaron la presidenta del Consejo Europeo de Medio Ambiente, Ida Auken, y el comisario europeo de Medio Ambiente, Janez Potocnik, en un comunicado conjunto.

Los representantes europeos reconocieron que el documento de Río es "solo el comienzo" de una serie de actividades a alto nivel dirigidas a la erradicación de la pobreza, a la mejoría de la calidad de vida y el cuidado al medio ambiente.

El documento aprobado hoy va a ser sometido a la valoración de los jefes de Estado y de Gobierno en la cumbre que comienza mañana en Río de Janeiro.